La primera vuelta presidencial en Colombia encontró a Donald Trump con la mirada puesta en otros conflictos de Estados Unidos en Oriente Próximo y Cuba. La victoria inesperada del ultraderechista Abelardo de la Espriella fue más fuerte que su supuesto desinterés por lo que ocurría en ese país sudamericano. En la noche del lunes, el multimillonario republicano hizo lo que se esperaba semanas atrás: salió a apoyar de manera entusiasta al abogado que le ha sacado casi 700.000 votos de ventaja a Iván Cepeda, el abanderado de la izquierda. «¡Enhorabuena al candidato presidencial colombiano, El Tigre, Abelardo de la Espriella, un líder inteligente, fuerte y tenaz, por su decisiva victoria en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia», escribió Trump en Truth Social. «Es un honor para mí dar a Abelardo mi respaldo total y absoluto».
El magnate ha expresado su doble complacencia. No solo por el resultado que debe validarse el 21 de junio sino debido a la constatación de que De la Espriella «ama» a Estados Unidos y, en particular, a su actual gobernante. Para Trump sería «un éxito tremendo» que el controvertido abogado llegue a la Casa Nariño el 8 de agosto con el propósito de «hacer crecer la economía, crear empleo, promover el comercio, detener la inmigración ilegal, tomar medidas enérgicas contra el crimen y las drogas, y restablecer la LEY Y EL ORDEN». Las mayúsculas de Trump le dieron mayor resonancia a una intervención política que era contemplada a la luz de lo ocurrido el pasado domingo en las urnas.
De la Espriella, trumpista y millonario, no se demoró en agradecer la bendición política. «Gracias, sin él nada sería posible. Estoy muy honrado por el apoyo decidido del presidente Trump y de todo su Gobierno, con el que tengo muy buenas relaciones desde hace muchos años». El candidato sostuvo además que EEUU «es determinante» en el combate del «crimen y el narcoterrorismo». Pero, también, en cuestiones comerciales, dado que Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones colombianas. «En la era del Tigre, llevar el comercio a un lugar nunca antes visto será determinante».
De la Espriella ya ha recibido el apoyo de la derecha tradicional, de cara al segundo turno. Una de las razones del espacio conservador para votarlo es la necesidad de poner el fin al ciclo de la izquierda, iniciado en 2022. Pero el otro motivo es el desagrado de la derecha y la ultraderecha con la apertura de Colombia hacia China y el BRICS durante el actual Gobierno.
La reacción de Petro
La imagen de Trump no concita adhesiones masivas en Colombia. El rechazo es mayor a la aceptación. Sin embargo, sus palabras no dejaron indiferente a nadie: provocaron algarabía en De la Espriella y sus seguidores, suscitaron lo contrario en el presidente, Gustavo Petro. «Cuando un país interviene en las decisiones de otro, muere la libertad. Invito a toda Colombia a votar en plena libertad y no volvernos ni esclavos ni colonia de nadie», dijo, sin nombrar a un Trump con quien se había encontrado en febrero pasado en la Casa Blanca.
Petro abandonó Washington con la débil certeza de que se había aventado el peligro de un incremento de las tensiones con Estados Unidos. El presidente llegó a temer un ataque militar después de lo que había ocurrido en Venezuela con Nicolás Maduro. Respiró con cierto alivio frente al silencio del magnate durante el primer tramo de la campaña electoral. Esa tranquilidad ha concluido y marca la entrada de Washington como un actor político que puede ser de peso en las semanas que quedan hasta el momento de la nueva votación.
El propio Trump ha dado un anticipo de lo que puede suceder en sus ataques contra el «marxista de izquierda radical» que rivaliza con De la Espriella. Los colombianos, advirtió, no pueden elegir a Cepeda. «Los resultados de estas elecciones son muy importantes para el futuro de Colombia y su relación con Estados Unidos», finalizó en un tono similar al que había utilizado para orientar las predilecciones electorales en Argentina y Honduras.












