El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, fue taxativo durante la rueda de prensa del pasado lunes en la que se informó de la decisión de Sitapha Savané de abandonar la presidencia del club la próxima temporada después del descenso. Ante los numerosos medios que se congregaban en la sala de prensa del Arena, se mostraba rotundo: «Quiero confirmar que vamos a seguir apostando de manera decidida, como hemos hecho hasta ahora, sin disminuir un ápice nuestra aportación económica, nuestro interés, y nuestra manera de entender la relación con un club señero en la Isla como es el Gran Canaria y manifestar nuestro compromiso de futuro con la entidad».
La aportación económica del Cabildo a la entidad claretiana en la temporada recién finalizada ascendía a 3,9 millones de euros, una cantidad desproporcionada para competir en la división de plata. Históricamente, el presupuesto más alto de la categoría no superó los 3,5 millones de euros. Dicha aportación, además sería independiente del resto de patrocinios particulares y privados que incrementarían más si cabe la cantidad con la que partirían los grancanarios tras su salida de la Liga Endesa 31 años después.
Giro inesperado 31 horas después
Unas 31 horas después de manifestar la decisión ante los medios, desde el propio ente cabildicio se ha querido matizar tal afirmación, señalando que la aportación económica no será la misma que la pasada temporada y que se adaptará a la nueva categoría, lo que supone una reducción hasta los tres millones aproximadamente, una cantidad más lógica para competir en una Primera FEB en la que los salarios de los jugadores y los gastos de la plantilla no requieren un esfuerzo despropornionado en lo económico. Incluso, mantener la misma inyección económica podría llegar a ser hasta perjudicial ante el nivel de presión sobre la plantilla amarilla antes incluso de que el balón comience a rodar, teniendo que desde el minuto uno salir a competir con la etiqueta de rival a batir y favorito número uno, en una categoría totalmente nueva.
A pesar de esa reducción presupuestaria que se apunta ahora desde el Cabildo, el CB Gran Canaria seguirá siendo probablemente el presupuesto más alto de toda la Primera FEB, lo que le garantiza en principio el armar un plantel competitivo para cumplir con el objetivo de ascender nuevamente a la ACB lo antes posible.
Crítica del Grupo Popular a la gestión del Cabildo
El Grupo Popular culpó hoy del «hundimiento» del CB Gran Canaria al presidente Antonio Morales, y al consejero de Deportes, Aridany Romero, como máximos responsables políticos de la entidad, tras consumarse el descenso de categoría tras 31 años ininterrumpidos en la élite del baloncesto español.
«El club ha tocado fondo tras una gestión desastrosa de Nueva Canarias y el PSOE en los últimos años, y en vez de reconocer los errores y hacer autocrítica ante este estrepitoso fracaso deportivo, social y empresarial, lo que anuncia Morales como estrategia de futuro es que todo va a continuar igual que hasta ahora, como si no hubiera sucedido nada», critica el PP.
En palabras del portavoz popular, Miguel Jorge, el descenso no es un simple accidente deportivo sino la consecuencia lógica de una suma de despropósitos y una gestión errática, absolutamente politizada, que ha generado una dependencia económica cada vez mayor de los fondos públicos de la institución insular para poder garantizar la supervivencia del club: «Por supuesto que hay que seguir apoyando al Granca en uno de los momentos más difíciles de su historia, pero el club no puede funcionar como si fuera un departamento más del Cabildo. Es necesario planificar una nueva hoja de ruta, cambiar el actual modelo de gestión y poner en marcha un verdadero proyecto de reconstrucción, más profesional y sin injerencias políticas, para no repetir errores».
La prioridad del club es cerrar un nuevo director deportivo
Silencio administrativo. Sin noticias sobre Willy Villar. Su ausencia en el acto del pasado lunes deja claro que el director deportivo grancanario no seguirá dirigiendo la parcela deportiva del Granca la próxima temporada. El propio Aridany Romero manifestó que se estaba trabajando de cara al curso que viene en Primera FEB , sin responder con claridad las preguntas sobre su futuro. Eso sí, el consejero de Deportes del Cabildo admitió que está siendo asesorado por gente externa vinculada tanto al mundo del baloncesto como al propio club, entre los que podría estar el director general del Alba Berlín, Himar Ojeda, quien siempre ha estado disponible para ayudar a los claretianos cuando le han necesitado; solo hay que recordar la cesión de Samar tras la lesión de Alocén para ayudarle con el problema del cupo. Encontrar un nuevo director deportivo es la prioridad de la entidad dada la importancia de armar un equipo competitivo que pueda cumplir el objetivo del ascenso. Esta prioridad está por encima incluso de la elección del nuevo presidente, ya que Savané mantiene sus funciones hasta que no se firme la rescisión de su contrato, aunque Romero, se ha sumado a la gestión del día a día.














