El UCAM Murcia pagó la reacción del Barça. Se corrigió inmediatamente el cuadro azulgrana del vapuleo sufrido el domingo ante el Valencia para hacer pasar a su rival por el mismo trago que deglutió. Después de dos derrotas en la liga regular, el Barça arrasó en el pabellón murciano con una aplastante victoria, intimidante incluso, en el primer partido del ‘play off’. Si vence el jueves el segundo partido en el Palau (19 h.) habrá accedido a las semifinales.
El resultado final fue concluyente. El Murcia sólo había perdidos dos partidos en casa -el último fue en diciembre y ante el Madrid- y los tambores anunciaban guerra para rematar a un Barça herido, débil. Pero Sito Alonso advirtió pronto que los azulgranas tampoco son una banda en desbandada por mucho que no hayan incluido ningún jugador en el quinteto ideal de la Liga, mientras el Murcia presumía de David DeJulius. Con 8 puntos se quedó el base local. Cinco compañeros anotaron más que él. Y enfrente, Darío Brizuela se estiró hasta los 18.
Tomas Satoransky busca un pase ante Dylan Martin. / Marcial Guillén / EFE
El Murcia quería un partido férreo de baja anotación -impidió al Barça anotar dos minutos largos en el inicio-, pero se encontró las mismas dificultades desde el bando azulgrana, obligado a reparar su imagen en «la explicable» actuación y «el bloqueo» que había notado en sus jugadores en el choque anterior.
La irrupción de Brizuela dinamitó el partido. Como si hubiera quedado eximido de ser acosado por la defensa roja, empezó a enchufar con parar. Entró fresco en el segundo cuarto y muy inspirado. Sito Alonso tuvo que pedir dos tiempos muertos para coser el roto que les estaba causando el alero.

Will Clyburn controla el balón ante la presión de Sander Raieste, durante el primer partido de la eliminatoria entre el UCAM Murcia y el Barcelona. / Marcial Guillen / EFE
16 puntos de Brizuela
Los mayores reproches los escuchó el pobre Jonah Radebaugh, impotente para atajar la racha del vasco (16 puntos, con cuatro triples), que solo se interrumpió en el último lanzamiento antes del descanso.
Fue providencial Brizuela, ya que estiró la ventaja del equipo hasta límites insospechados por cómo pintaba el partido. Sobre todo, desde que le hubieran pitado una antideportiva a él y una técnica a Pascual que permitieron al Murcia situarse por delante (21-19). El parcial visitante fue demoledor (6-25). Los azulgranas intuyeron que la reanudación no sería tan plácida.

David DeJulius juega un balón ante Youssoupha Fall tras superar a Will Clyburn. / Marcial Guillén / EFE
El Murcia recorta
Radebaugh salió rabioso en la reanudación. Tanto, que le robó un rebote a Fall pese a los 30 centímetros de menos. No tuvo enfrente a Brizuela, que descansó mucho rato. Como elemento diferencial que fue, el Murcia fue recortando el marcador, que ascendió a los 20 puntos (41-61) y se rebajó al 52-66 antes del último cuarto pese al lastre de una pésima noche desde el triple.
Las expectativas recuperadas por los murcianos se disiparon pronto. Brizuela no era que fue, Kevin Punter había sido anulado, pero emergió Will Clyburn para meter diez puntos más de diferencia (54-78) que llegó a ser de 29 (58-87). A poco más de cinco minutos del final, el 1-0 ya figuraba en el casillero azulgrana.
UCAM Murcia, 68 – FC Barcelona, 91
UCAM Murcia: Radebaugh (10), DeJulius (8), Raieste (10), Nakic (7), Cacok (9) -cinco inicial-; Sant-Roos (5), Martin (12), Hands (1), Cate (4), Forrest (2), Falk (0), Diagné (-).
6 de 28 triples (Raieste, 2), 34 rebotes, 11 ofensivos (Cate, 3), 12 asistencias (Radebaugh, 4).
Barcelona: Marcos (10), Punter (7), Clyburn (12), Shengelia (5), Fall (10) -cinco inicial-; Vesely (10), Cale (8), Parra (7), Satoransky (4), Brizuela (18).
11 de 20 triples (Brizuela, 4),39rebotes, 5 ofensivos (Vesely, 2),17 asistencias (Brizuela, 5).
Parciales: 14-16, 16-30, 22-20, 16-25.
Árbitros: Antonio Conde, Arnau Padrós, Javier Torres.
Pabellón: Palacio de Deportes de Murcia.
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