La inminente visita del Papa León XIV a España es, para el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, una oportunidad para «vivir la comunión con toda la Iglesia católica». En vísperas del viaje apostólico que comenzará el próximo 6 de junio, el monseñor ha subrayado que el Pontífice, como sucesor de Pedro, llega para «confirmarnos en la fe» y como un «signo de unidad y de comunión con toda la Iglesia».
Un discurso sin ideología
Una de las citas más esperadas es el discurso que el Papa leerá en el Congreso de los Diputados. Monseñor Gómez Sierra se muestra convencido de que «no va a hacer un discurso de partido, ni un discurso ideológico», ya que esa no es la tarea de la Iglesia. En su lugar, cree que apelará a «aquellos valores morales que hoy en nuestra sociedad son compartidos por la mayoría y que fundamentan la vida en sociedad», recordando que la cultura occidental ha asumido un principio clave: «Gobernar es servir, y servir al bien común de la sociedad».
Gobernar es servir, y servir al bien común de la sociedad»
Obispo de Huelva
Para el obispo, la misión León XIV es tan necesaria como la de la propia Iglesia, especialmente cuando el debate público puede desviar la atención de lo esencial. «Podemos perder de vista dónde se da la batalla fundamental», advierte. Según monseñor Gómez Sierra, esta lucha no se libra en la política o los medios, sino en la conciencia individual. «La batalla fundamental se da en el corazón humano«, afirma, en «el uso de la libertad que responsablemente cada uno tiene que hacer».
La batalla fundamental se da en el corazón humano»
Obispo de Huelva
La dignidad innegociable del migrante
El obispo también ha abordado el debate sobre la inmigración, un tema que estará presente en la agenda del Papa en Canarias. Gómez Sierra reitera los principios morales que deben guiar esta reflexión, comenzando por uno «innegociable»: «La dignidad de cada persona«, con independencia de su origen. A esto se suma el derecho de las personas a «buscar una vida mejor», pero también el derecho «legítimo» de la sociedad de acogida a regular los flujos migratorios «pensando en el bien común».
El obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, atiende a Manuel de Burgos durante una entrevista en COPE.
En un contexto social que detecta la soledad como una de las «enfermedades sociales» a pesar de la hiperconexión, celebraciones como el Corpus Christi cobran un nuevo sentido. Para el obispo, sacar a Cristo a la calle es tomar conciencia de que «no caminamos solos». Esta procesión de fe, explica, es un recordatorio de la promesa de Jesús —»yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo»— y una fuente de esperanza que «fortalece el corazón de cada persona».
Un regalo para la diócesis
Finalmente, monseñor Gómez Sierra ha calificado como «un regalo para la Iglesia» y «un regalo inesperado» la llegada de la familia monástica de Belén a la provincia. Tras dejar la Cartuja de Jerez, la comunidad ha encontrado un nuevo hogar en Marigenta, en el término municipal de Zalamea. El obispo considera que su presencia en busca de la soledad para cultivar la relación con Dios será una «aportación inmensa» que «enriquece la vida monástica» de la diócesis de Huelva.












