El encarecimiento de la energía como consecuencia de la guerra en Oriente Medio ha acelerado la inflación de la eurozona. En mayo, el Índice de Precios de Consumo (IPC) se sitúa en el 3,2%, frente al 3% de abril, según la estimación preliminar publicada por Eurostat, la oficina de estadística de la Unión Europea (UE). El dato, que coincide con lo esperado, mete más presión al Banco Central Europeo (BCE) de cara a su reunión de la próxima semana.














