Edith Marie Clausen, de Bergen a Mogán en busca de luz y calidad de vida

Cuando Edith Marie Clausen llegó a Gran Canaria -concretamente a Mogán– en 1999 quedó fascinada por la cultura troglodita de la isla, sus símbolos y las antiguas tradiciones vinculadas al barro, la piedra y la artesanía. Artista plástica de formación y profundamente influenciada por el ambiente artístico de su familia, pronto puso sus conocimientos al servicio del embellecimiento de Mogán como escultora, ceramista y promotora artística. Su su implicación con la vida local hizo que fuera aceptada rápidamente, por la ciudadanía, como una moganera más.

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