La Unión Europea ultima un ambicioso plan para reducir su dependencia tecnológica de Estados Unidos. El próximo miércoles 3 de junio, la Comisión Europea presentará su esperada estrategia de soberanía tecnológica, una amplia iniciativa con la que pretende «recuperar su lugar en la carrera mundial por el poder geoeconómico», según un borrador al que ha accedido el Financial Times.
La nueva ofensiva legislativa de Bruselas irá más allá de regular los gigantes tecnológicos de Silicon Valley para ofrecer una vía alternativa que pasará por impulsar empresas europeas en sectores tan estratégicos como los chips o semiconductores, la computación en la nube o la inteligencia artificial.
El giro de la UE se ha visto espoleado por el creciente temor a que el presidente estadounidense Donald Trump pueda instrumentalizar la dependencia económica que las capitales europeas tienen de su tecnología para lograr sus objetivos políticos. La respuesta es un plan para crear «contrapesos estratégicos que mejoren la capacidad de Europa para permanecer abierta al mundo sin comprometer sus intereses y valores».
Desarrollo de nube e IA
El paquete europeo tiene dos patas. La primera es la Ley de Desarrollo de la Nube y la IA, que adoptará incentivos que favorezcan la construcción de centros de datos europeos con la misión de que la UE triplique su capacidad en los próximos cinco a siete años. Para ello, se apuesta por una simplificación normativa, así como de su armonización a escala europea. Esta bebe de una iniciativa impulsada en 2020, a finales de la primera administración trumpista.
Esta ley también fomentará el desarrollo propio de tecnologías punteras llamadas a marcar el futuro como la IA o la nube. Actualmente, más del 70% del mercado del cloud computing —la columna vertebral que sustenta internet— en la UE está en manos de tres gigantes estadounidenses: Amazon, Microsoft y Google. El giro de Bruselas beneficiará a actores tecnológicos europeos de nube como la francesa Scaleway, la suiza Exoscale o la alemana Stackit y a alternativas europeas de IA como la francesa Mistral AI o la alemana Aleph Alpha.
Vista aérea de los ventiladores de refrigeración de un centro de datos de Digital Realty en Ashburn, Virginia (EEUU). / Andrew Caballero-Reynolds / AFP
Para ello, la Comisión establecerá cuatro criterios para que los países de la UE puedan realizar «evaluaciones de riesgos para la soberanía» al elegir a sus proveedores. Según el Financial Times, esas clasificaciones «estarán vinculadas a criterios que incluyen quién controla el servicio, la cadena de suministro, el procesamiento de datos para modelos de IA, y la ubicación de la infraestructura y la ciberseguridad«.
Chips europeos
La segunda pata de la estrategia europea es tan o más importante que la anterior. Se trata de la Chips Act 2, la segunda versión de su ley sobre chips con la que la UE quiere reforzar la fabricación nacional de semiconductores, vitales para el funcionamiento de todo producto electrónico. Al regar un ecosistema soberano, Bruselas también podría beneficiar a entidades como el Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS) que trabajan, desde hace años, en el diseño de chips de código abierto para reducir la dependencia exterior de esa tecnología.
El borrador al que ha accedido el Financial Times aún está sujeto a cambios antes de su publicación el próximo miércoles. La Comisión debía presentar su estrategia el pasado 25 de marzo, pero la ha pospuesto en hasta tres ocasiones. Por su parte, la Casa Blanca ha advertido sin rodeos a Bruselas que la adopción de normas «proteccionistas» podrían hacer fracasar el acuerdo comercial entre la UE y EEUU.
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