el Cooper se viste con un color de hace 67 años

MINI ha presentado la Paul Smith Edition como una edición especial para la familia Cooper. La gama incluye el MINI Cooper de 3 puertas, el MINI Cooper de 5 puertas y el MINI Cooper Cabrio, con variantes eléctricas que declaran 0 g/km de CO2 y versiones de gasolina con cifras WLTP desde 6,5 l/100 km.

La colaboración llega con una idea sencilla: mantener la silueta reconocible del MINI y vestirla con códigos de Paul Smith. No hay una promesa de récord en Nürburgring ni una batería milagrosa. Hay tres carrocerías, dos tipos de propulsión y una lectura muy concreta del diseño británico aplicado a un coche urbano.

El dato que explica la edición está en sus detalles: el color Nottingham Green aparece en retrovisores, marco de parrilla, tapacubos y, según versión, también en el techo. Es el guiño directo a Nottingham, ciudad natal de Paul Smith, y el elemento que une visualmente toda la serie. A partir de ahí, MINI construye una edición más de diseño que de ingeniería.

MINI Paul Smith Edition: eléctrica, gasolina y con tres carrocerías

MINI confirma que la edición se ofrece para el Cooper de 3 puertas en versión eléctrica y de gasolina, para el Cooper de 5 puertas y para el Cabrio. Quedan fuera los John Cooper Works, de modo que esta serie no busca sustituir al MINI más deportivo, sino añadir una capa estética y de colección sobre las versiones habituales.

La gama eléctrica mantiene los consumos declarados de la familia Cooper: el MINI Cooper E firma 14,3 kWh/100 km y el Cooper SE queda entre 14,7 y 14,6 kWh/100 km, ambos con 0 g/km de CO2. En gasolina, el Cooper C anuncia 6,5 l/100 km y 146 g/km, mientras que el Cooper S Cabrio sube hasta 6,9 l/100 km y 156 g/km.

Qué cambia por fuera

La edición se ofrece en tres colores: Statement Grey, Inspired White y Midnight Black Metallic. Los dos primeros son específicos. Statement Grey reinterpreta el tono del Mini Austin Seven de 1959 con un gris limpio de matiz azulado. Inspired White actualiza el beige clásico del Mini original. Midnight Black Metallic queda como la opción más sobria.

El contraste lo pone Nottingham Green. Aparece en los retrovisores, en el marco de la parrilla y en los tapacubos. En los modelos con techo rígido, MINI ofrece dos opciones: techo Nottingham Green con franja distintiva en el lado del conductor o techo Jet Black con rayas tono sobre tono. Es un detalle discreto, pero reconocible al primer vistazo.

  • Carrocerías: 3 puertas, 5 puertas y Cabrio.
  • Propulsión: eléctrica y gasolina, según versión.
  • Colores: Statement Grey, Inspired White y Midnight Black Metallic.
  • Rasgo común: detalles Nottingham Green.
  • Techo: Nottingham Green o Jet Black con rayas tono sobre tono.

Qué cambia por dentro

El habitáculo sigue la misma línea: cambios visibles, pero sin sobrecargar. La tapicería combina Vescin y punto en Nightshade Blue, con superficies negras y rayas sutiles. La pantalla circular puede mostrar tres fondos exclusivos de Paul Smith en el Modo Personal.

También hay pequeños guiños de autor. Al abrir la puerta aparece una proyección luminosa con la palabra “Hello”. En el umbral se lee “Every day is a new beginning”. En el volante deportivo, a las 6 en punto, aparece un elemento textil con la raya característica de Paul Smith. Y en la alfombrilla se incluye un gráfico Rabbit dibujado a mano.

La propia comunicación de MINI resume la idea como una estética “clásica con un toque original”. Es una frase breve, pero define bien el coche: no pretende romper la forma del MINI, sino introducir detalles que se descubren al acercarse. Otra cita relevante de la marca señala que la edición combina “forma icónica, detalles meticulosos y libertad de reinterpretar el diseño clásico”.

No es un MINI más potente: es un MINI más reconocible

Esta edición no se entiende como una mejora de prestaciones. No hay una cifra nueva de aceleración, una suspensión específica o una batería distinta en la información comunicada. El foco está en el diseño, en la conexión con Paul Smith y en la continuidad de una relación que BMW Group sitúa dentro de la historia reciente de MINI.

La estrategia tiene sentido. En un mercado donde muchos eléctricos urbanos se parecen por autonomía, pantalla y consumo, una edición de diseño ayuda a diferenciar el coche sin tocar la parte técnica. Para quien busque sensaciones más deportivas, el apellido John Cooper Works seguirá siendo el camino lógico. Para quien quiera un Cooper con una lectura más exclusiva, esta Paul Smith Edition ocupa otro lugar.

Rivales y contexto

La competencia no llega solo de otros urbanos premium. También compite contra el propio configurador de MINI. Un Cooper eléctrico o gasolina ya tiene una imagen muy definida; la Paul Smith Edition añade valor si el comprador aprecia la historia de la colaboración, los colores específicos y los detalles interiores.

Frente a un Fiat 500e especial, un DS 3 con acabado alto o un Alpine A290 de enfoque deportivo, el MINI Paul Smith Edition juega otra carta: diseño británico, carrocerías variadas y disponibilidad en eléctrico y combustión. No intenta ser el más rápido. Intenta ser el más identificable.

Consumos y emisiones WLTP comunicados

Modelo Consumo WLTP CO2 Clase CO2
MINI Cooper SE 14,7-14,6 kWh/100 km      0 g/km A
MINI Cooper E 14,3 kWh/100 km 0 g/km A
MINI Cooper C 6,5 l/100 km 146 g/km      E
MINI Cooper S 6,7 l/100 km 150 g/km E
MINI Cooper C Cabrio 6,8 l/100 km 154 g/km E
MINI Cooper S Cabrio 6,9 l/100 km 156 g/km F
MINI Cooper C 5 puertas 6,6 l/100 km 149 g/km E
MINI Cooper S 5 puertas      6,8 l/100 km 152 g/km E

La lectura práctica es clara. Quien quiera etiqueta local de cero emisiones deberá mirar a los Cooper E y Cooper SE. Quien prefiera gasolina tendrá consumos WLTP entre 6,5 y 6,9 l/100 km, según carrocería y versión. No son cifras rompedoras, pero sí coherentes con un utilitario premium de gasolina.

La Paul Smith Edition funciona mejor cuando se entiende como objeto de diseño. El detalle Nottingham Green, los colores específicos, la proyección “Hello”, el mensaje del umbral y el Rabbit de las alfombrillas no cambian cómo acelera el coche, pero sí cómo se percibe. Y en MINI, esa percepción siempre ha sido parte del producto.

El punto débil es que el precio no está comunicado para España en la nota facilitada. Sin esa cifra, falta la variable que decidirá si esta edición será una rareza atractiva o una opción realmente competitiva dentro de la gama Cooper. Hasta entonces, la pregunta es sencilla: ¿pagar más por diseño cuando la mecánica no cambia? En MINI, muchos compradores ya han respondido que sí otras veces.

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