Wall Street ha cerrado con signo mixto (Dow Jones:-0,23%; S&P500:+0,61%; Nasdaq:+1,19%) este martes tras el festivo por el Día de los Caídos (Memorial Day), en un mercado que sigue atento al conflicto en Oriente Próximo, sobre todo, después de los nuevos ataques de EEUU sobre objetivos selectivos en Irán. Así, y a la espera de conocer cómo evolucionan las negociaciones, el petróleo vuelve a ser el termómetro de la situación. El S&P 500 y el Nasdaq han renovado máximos en la sesión, impulsados por las alzas de Micron, que se ha disparado un 19,29%.
«El precio del crudo es probablemente la variable macro más sensible de la jornada. La razón es directa: cualquier escalada geopolítica en Oriente Medio puede alterar en minutos las expectativas de inflación global», afirma Sergio Ávila, analista sénior de mercados de IG.
Y es que el foco está en el estrecho de Ormuz, un punto crítico para el transporte energético mundial. «Si aumenta el riesgo de interrupción, el mercado no solo reacciona con subidas del petróleo. También recalcula impacto en transporte, costes industriales, márgenes corporativos y capacidad de gasto de consumidores», añade este experto. «Este canal es especialmente relevante porque condiciona la política monetaria. Un shock energético sostenido reduce margen para recortes de tipos, incluso si el crecimiento empieza a enfriarse».
Además, los inversores no pierden de vista los avances en las negociaciones de paz tras la última acción militar estadounidense contra Irán. «El secretario de Estado, Marco Rubio, lo considera una operación defensiva y que, por eso, no influye en unas negociaciones que podrían extenderse durante días… o semanas, estimamos, puesto que el proceso sólo ha comenzado. Pero lo realmente importante es que se trata de escaramuzas y la guerra permanece suspendida«, dicen en Bankinter.
Por ello, en Renta 4 Banco, comentan que aunque el presidente Donald Trump insiste en que las negociaciones «avanzan adecuadamente», la realidad es que «sobre la mesa persisten escollos fundamentales que complican un pacto: el programa nuclear iraní, la liberación de activos congelados exigida por Teherán y, crucialmente, el conflicto en el Líbano, donde Israel ha anunciado una intensificación de sus ataques sobre Hezbollah».
«El mercado sigue apostando por un escenario de paz, mientras la inteligencia artificial (IA) continúa actuando como principal soporte de Wall Street«, remarca el analista Manuel Pinto. En cualquier caso, asegura que la gran cuestión ahora es si el mercado está descontando demasiado rápido el final del conflicto o si, por el contrario, el alivio geopolítico puede convertirse en un nuevo catalizador alcista. «El avance de la IA, unido a la mejora del sentimiento inversor, sigue actuando como los principales soportes del mercado».
ATENTOS AL CONSUMIDOR DE EEUU
A nivel macro, la agenda de este martes ha recogido la confianza del consumidor de mayo, que elabora la Conference Board, y que ha bajado ligeramente hasta 93,1 puntos desde los 93,8 del mes anterior por los temores inflacionistas derivados del conflicto con Irán.
«El pasado viernes la Universidad de Michigan publicó su índice de sentimiento de los consumidores del mismo mes, que se situó en su nivel más bajo de la historia. Ambos indicadores adelantados de consumo privado han sufrido un fuerte deterioro desde el inicio del conflicto de Oriente Medio, principalmente por el fuerte repunte de la inflación», indican en Link Securities.
Con todo, la gran referencia macro será el deflactor de consumo PCE de abril (jueves), la medida de inflación preferida de la Reserva Federal (Fed), que se prevé muestre un avance hasta el 3,8% desde el 3,5% del mes anterior, mientras que para la variable subyacente se anticipa un repunte de una décima, hasta el 3,3%.
Estas cifras se dan a conocer en un momento en que los inversores incorporan cada vez más la expectativa de que la próxima medida de la Fed sea subir los tipos de interés. «Los mercados ya dan por sentado una subida de tipos de 25 puntos básicos en diciembre», agrega Pinto.
OTROS MERCADOS
En otros mercados, el petróleo West Texas ha bajado un 2,85% ($93,86) y el Brent ha subido un 3,69% ($99,73). Por su parte, el euro se ha depreciado un 0,10% ($1,1631), y la onza de oro ha perdido un 0,42% ($4.504).
La rentabilidad del bono americano a 10 años se ha relajado al 4,496% y el bitcoin ha perdido un 1,84% ($75.939).













