Las obras en la pista de vuelo de la base de Rota traerán aparejadas un ERTE para los trabajadores españoles de la base. El pasado 8 de mayo ya se comunicó este extremo a los empleados por parte de la firmar Versar Global Services, a la que los trabajadores consideran una continuación de la Louise Berger Aircraft Services. Los trabajadores siempre se han «temido lo peor» de este ERTE, «habida cuenta del historial conflictivo entre empresa y comité», que arrastra «más de diez años de lucha sindical intentando negociar un convenio colectivo propio».
Cabe recordar que los trabajadores llevan más de 7 años en huelga indefinida contra estas sociedades americanas por las condiciones laborales impuestas. Les apoyan todos los grupos políticos del Ayuntamiento de Rota en un conflicto en el que la empresa ha llegado a echar al presidente del Comité de Empresa, algo ilegal en España. Además, en los últimos años denuncian que se han producido un gran «número de despidos y reducciones de plantilla», por lo que temen que el ERTE se prolongue en el tiempo.
«Los peores augurios se hicieron realidad cuando, nada más comenzar la reunión, la abogada de la empresa modificó por completo el rumbo del inicio de las negociaciones y comunicó al Comité de Empresa, y sin previo aviso —demostrando así, una vez más, una actuación que la representación social considera alejada de una negociación basada en la confianza—, que la empresa tiene previsto realizar dos ERTE diferentes«, explicaron los representantes sindicales.
El primero de los dos expedientes de regulación de empleo se les planteó por «motivos organizativos y productivos». Sin embargo, afirman que «pasa a convertirse en un ERTE por causa de fuerza mayor, manteniendo el mismo periodo y duración». Una vez que finalice este ERTE se producirá otro, esta vez sí, por causas organizativas y productivas, «que actualmente carece de fecha definida de finalización, amparándose en una supuesta bajada de vuelos en el aeropuerto».
Los representantes sindicales denuncian que en la reunión llegó a afirmarse que, «la decisión del Gobierno de España de no permitir determinados vuelos relacionados con operaciones militares de Estados Unidos en el conflicto con Irán, habría causado una pérdida de productividad». Sin embargo, los trabajadores denuncian que «nada más lejos de la realidad». «Es conocido que los destructores asignados al escudo antimisiles y con base en Rota participan en dicho escenario, con la consiguiente carga de trabajo logístico tanto para el aeropuerto como para el muelle marítimo», explican.
El Comité de Empresa llegó a preguntar directamente a la dirección si se estaba produciendo alguna pérdida económica derivada de estas circunstancias, y la empresa «afirmó con rotundidad que no alega pérdida económica alguna derivada de la situación expuesta».
Los trabajadores denunciaban el pasado lunes que «todavía no se ha producido ningún tipo de negociación real«, puesto la empresa cambia de estrategia «a última hora» y «altera completamente el rumbo de las reuniones y obliga al Comité a valorar otro tipo de medidas consensuadas con las organizaciones sindicales participantes».
Los trabajadores realizarán nuevas protestas
Los trabajadores contemplan la posibilidad de «nuevas movilizaciones» y acciones reivindicativas. «Durante este ERTE, Versar pretende que el Estado español asuma los salarios de la plantilla mientras continúa percibiendo los importes derivados de su contrato con la Marina de los Estados Unidos, repercutiendo dichos ingresos en su cuenta de resultados», denuncian desde el Comité.
«No entendemos que semejante situación pueda ser asumida con normalidad ni que un posible coste económico derivado de esta decisión termine siendo soportado por las arcas públicas mientras el impacto económico empresarial sigue sin quedar suficientemente aclarado. Desde el Comité de Empresa queremos manifestar nuestro más firme rechazo a las medidas adoptadas por la empresa, las cuales serán analizadas en profundidad, valorando las acciones legales y administrativas necesarias, así como la búsqueda del apoyo institucional que resulte preciso para hacer frente a una decisión que consideramos injusta para la plantilla y sus familias», expone el comunicado enviado por el Comité de Empresa.














