El zaragocismo vivirá este domingo un partido para el que pocos están preparados. Una penúltima jornada en Segunda División en la que el escenario más probable es el descenso de categoría de forma matemática; la salida del fútbol profesional de un Real Zaragoza que quedaría relegado a la tercera Liga del fútbol español 77 años después. En Las Palmas puede consumarse una catástrofe que muchos aguardan temerosos, mientras unos pocos valientes afrontan de cara y sin miedo.
En el estadio de Gran Canaria, acompañando al conjunto blanquillo ante la UD Las Palmas, estarán varios aficionados de la peña zaragocista El Pilar del Teide en el último desplazamiento del equipo esta temporada: “Nosotros vamos ocho. Había alguno más que se quería apuntar pero estaba complicado por el tema de los vuelos, están todos agotadísimos”, comenta Carlos Lite, miembro de la peña.
Como aficionado, la cabeza le dice que las posibilidades se han esfumado ya y el descenso no tardará en convertirse en realidad. “Voy a ser sincero: esperanza, ninguna. Porque viendo el panorama del equipo, cómo se están borrando prácticamente la mayoría de jugadores, la cantidad de bajas, el propio mensaje que nos dio el entrenador la semana pasada, que creo que es coherente porque realmente la plantilla no está ni centrada… entonces, esperanza, ninguna”.
Un sentimiento de resignación que se hizo total con la derrota ante el Sporting de Gijón, aunque no por ello es más fácil de digerir. “Asumimos el descenso el otro día. Asumirlo es difícil, pero ser consciente de lo que va a pasar. Yo me quedé en shock, me saltaron las lágrimas y tuvimos un par de días bastante malos”. Un varapalo del que tardarán en recuperarse, pero que no disminuye un ápice su amor por el escudo: “Somos zaragocistas y nos gusta ver el partido. Al final, se es del Zaragoza en las buenas y en las malas, siempre”.
Y es que los seguidores del conjunto blanquillo son conscientes de que la fuerza de su masa social es de las pocas cosas que se pueden rescatar de una temporada que, independientemente del desenlace, ya es la peor en la historia del club. “No es tanto el partido este en sí, que todos sabemos lo que va a pasar, sino compartir esa afición que tenemos. Si vienen mal dadas, vivirlo todos juntos ahí y llevarlo de la mejor manera. Los que estamos fuera, unirnos”, afirma.
Imagina que te pones por delante, que todo va de cara en los otros partidos, pues hombre, al final con muy poquito siempre te acabas emocionando e ilusionando otra vez. Es lo que ha pasado esta temporada durante prácticamente los últimos 10 partidos
Aun así, como no puede ser de otra forma, los desplazados de la peña El Pilar del Teide seguirán el encuentro pendientes del otro duelo que puede sentenciar a un Zaragoza que necesita que el Cádiz no gane en casa ante el Leganés. “Estaremos al tanto. Imagina que te pones por delante, que todo va de cara en los otros partidos, pues hombre, al final con muy poquito siempre te acabas emocionando e ilusionando otra vez. Es lo que ha pasado esta temporada durante prácticamente los últimos 10 partidos”, reconoce.
Los tinerfeños de residencia, pero aragoneses de sentimiento y origen, no estarán solos apoyando al equipo: “Nos consta que vienen cuatro chicos más. No sabemos todavía si vamos a quedar a comer con ellos, pero los veremos por allí. Y la verdad que no espero que venga mucha más gente”, explica Carlos Lite, que ya tiene trazada la hoja de ruta: “La idea que llevamos nosotros es coger aquí el avión a las 12 del mediodía, el vuelo dura media horita, llegamos allí, taxi directo a la zona del estadio y estaremos de previa en los alrededores hasta el partido”.
La iniciativa de El Pilar del Teide nació hace ya unos años con el único objetivo de seguir al Real Zaragoza desde la distancia. “Yo me juntaba siempre con dos chicos más que eran de Zaragoza, aquí, hace cuatro o cinco años. Empezamos a movernos por redes y a juntar a todos los zaragocistas y ahora mismo estamos en el grupo más de 20 personas”, explica Lite sobre los inicios: “Peña oficial no es, no nos dimos de alta como asociación. Nos juntamos bastante como grupo, pero todavía no hemos dado el paso a peña oficial”.
Un grupo conformado por aragoneses de todo tipo con una cosa en común: su pasión por el equipo y su residencia en las islas: “Yo llevo siete años, pero aquí hay gente que lleva media vida. Todos de Zaragoza”. Desde el destino más alejado de la capital aragonesa, los miembros de la peña viajan en contadas ocasiones: “No solemos hacer muchos desplazamientos. Todos los años hacemos los típicos, el de aquí de Tenerife y Gran Canaria, y quizá alguno más. El año pasado, creo, fuimos a Cádiz. A Granada fuimos todos un año también”.












