Se dice que no hay ejercicio más parecido a respirar que el de escribir. No hay nada más eficaz que poner negro sobre blanco, ni más inútil. Todo, pura contradicción. Vas a intimar con alguien sin conocerlo y muchas veces a miles de kilómetros de distancia. Vas a intimar con alguien sin nunca llegar a conocer a esa persona. Escritor con lectora o escritora con lector o como ustedes lo vivan que ese es un raro ejercicio de intimidad absoluta entre dos desconocidos mediante una lógica auténticamente austeriana. La libertad individual en primer término, luego lo demás.
Fuente












