Los peces de agua dulce están en retroceso en España y una de las principales causas es la proliferación de barreras artificiales en los ríos. Presas, azudes, colectores y otras obras que obstaculizan las vías fluviales impiden a los peces desarrollar su ciclo vital, pero también bloquean la circulación de sedimentos. Por eso, desde hace años un programa europeo, Dam Removal Europe (DRE) impulsa la retirada o modificación de estas barreras, restableciendo así el funcionamiento natural de estos ecosistemas.
El año pasado se eliminaron 603 barreras fluviales obsoletas o en desuso en ríos de Europa, cifra que constituye un nuevo máximo histórico y representa un incremento del 11 % respecto al registrado en 2025, según el último informe de Dam Removal Europe (DRE), que revela que Suecia, Finlandia y España lideraron la estadística anual.
España, tercero en la lista europea
España es uno de los países europeos donde más barreras fluviales se retiran todos los años y en 2025 se eliminaron 109 de ellas, con lo que ya se acumulan cientos de obras retiradas o modificadas desde que comenzó esta campaña.
Tal y como figura en el mapa interactivo que muestra cada una de las actuaciones realizadas, las comunidades españolas donde se eliminaron más obstáculos fueron Castilla y León, Asturias, Cantabria, Euskadi y Cataluña, además de zonas de los Pirineos.
Actuaciones desarrolladas en España en los últimos años para eliminar barreras en ríos / DRE
Las eliminaciones efectuadas el año pasado en el conjunto de la UE se llevaron a cabo en 21 países, dos menos que un año antes, y permitieron reconectar 3.740 kilómetros de ríos, un 29% más que en 2024 (2.900 kilómetros), según el informe anual de esta organización conservacionista.
Suecia encabeza el ránking de 2025
Por primera vez, Suecia encabezó el ránking anual de actividades, con 173 barreras eliminadas, frente a las 45 de 2024; mientras que Finlandia bajó del primer al segundo puesto, con actuaciones en 143 infraestructuras, cinco más que un año, y España se mantuvo en tercera posición, con la eliminación de 109 barreras, 13 más que el año anterior.

Ranking de retirada de barreras fluviales en 2025 / DRE
A continuación, aparecen Dinamarca (46), Reino Unido (35), Francia (31), Alemania (15), Bélgica (9), Suiza (9), Holanda (7), Estonia (5), Irlanda (5), República Checa (4), Noruega (2), Croacia (1), Italia (1), Portugal (1) y Eslovaquia (1). Macedonia del Norte, con dos, e Islandia, con una, llevaron a cabo sus primeras eliminaciones oficiales de barreras fluviales.
Para los responsables del informe, pasar en sólo seis años de 101 eliminaciones de barreras a más de 600 muestra la rapidez con la que esta práctica para la restauración de ríos se está generalizando. En total, desde 2020, en Europa se han quitado de los ríos, al menos, 2.297 barreras fluviales.
El 95 % mide menos de 5 metros de altura
La mayoría de las infraestructuras eliminadas en 2025 eran colectores (50 %), seguidos de azudes (31 %) y presas (10 %), según el mismo documento, que destaca que estas actuaciones suelen ser muy rentables y, cuando se llevan a cabo a gran escala, generan importantes beneficios acumulativos.
El 78 % de las infraestructuras tenía menos de 2 metros de altura, el 20 %, entre 2 y 5 metros, y sólo el 2% superaba los 5 metros. Aunque se trata de medidas modestas, son lo suficientemente importantes para alterar el funcionamiento de los ríos e impedir el desarrollo de las comunidades de peces que viven en él.
Aún quedan más de 1,2 millones de barreras en Europa
Pero el trabajo que queda pendiente es inmenso. A pesar de los avances que se registran, los ríos europeos siguen estando fuertemente fragmentados, con más de 1,2 millones de barreras que alteran estos cursos naturales. Aunque muchas de estas estructuras están obsoletas o en desuso, continúan bloqueando el flujo del agua, los sedimentos y los nutrientes, además de impedir el movimiento de las especies.

Eliminación de una barrera artificial en un río / DRE
Esta fragmentación, han advertido desde DRM, contribuye significativamente a la degradación de los ecosistemas y juega un papel importante en el drástico declive de la biodiversidad de agua dulce.
Según datos recientemente divulgados por la Comisión Europea, el 42 % de los peces de agua dulce de Europa está clasificado en riesgo de extinción.
Por otra parte, el Reglamento de Restauración de la Naturaleza de la UE, que entró en vigor en 2024, incluye el objetivo de recuperar, al menos, 25.000 kilómetros de ríos antes de 2030, para lo que la eliminación de barreras se convierte en un elemento fundamental.
Dam Removal Europe lleva seis años evaluando el progreso e impacto de la eliminación de barreras como medida de restauración fluvial para defender su eficiencia y, además, contrarrestar la difusión de bulos como los que proliferaron tras las inundaciones de Valencia, en los que se culpaba de los daños causados a la eliminación de embalses.
Entre los miembros que integran esta iniciativa figuran WWF, The Rivers Trust, The Nature Conservancy, European Rivers Network, Rewilding Europe, Wetlands International y World Fish Migration Foundation.













