«Nos encantan la focaccia», resume José Luis Marsal sobre la razón por la que junto a su amigo y socio Jonathan Manzano decidieron abrir We love focaccia, en la calle Zaragoza, en el popular barrio de Schamann. «Los dos hemos viajado mucho a Italia y ese es un producto que nos gusta especialmente, yo al menos es el que siempre pido al llegar y al marcharme», recuerda José Luis.
Un plato que, en opinión de los hosteleros «nadie ha de perderse ni dejar de probar». Alternativa gastronómica muy socorrida cuando no se quiere perder tiempo para disfrutar de una ciudad en vacaciones, o cuando se cuenta con poco margen para comer antes de volver al trabajo.
De hecho, en el papel con el que envuelven el bocadillo italiano hay unas claras y divertidas instrucciones para poder disfrutar del enyesque a lo largo del día. «Puedes empezar la mañana queriendo desayunar con una focaccia y si no te la acabas, la envuelves y te la terminas cenando y ahí explicamos cómo».
En Schamann han gustado, no solo entre sus residentes, sino en el resto de la ciudad. «Salimos recomendados en muchas búsquedas de Google y vienen, desde turistas que quieren comer esto a gente de aquí, hay una familia de Arinaga que cuando viene a Las Palmas siempre pasan por aquí a por ellas».
El top 3 en ventas
Con una amplia variedad, José Luis y Jonathan mencionan las tres más demandadas. La primera, la Good Focaccia, preparada con queso stracciatella, mortadela de pistacho, rúcula fresca y pesto. La siguiente del podium es la Porcheta Sublime, con cerdo deshuesado y horneado, hierbas de la toscana, puré de papas y provolone ahumado. La tercera, la Noel, cuyos ingredientes se asemejan a los de un sándwich inglés con roast beef, lechuga, tomate y queso cheddar. Todas, elaboradas con masa madre cada día de forma artesanal, a las que se le dedica un tiempo de reposo, necesario para que el resultado sea al estilo tradicional.
Pero la innovación también está presente como un ingrediente más. «Hemos hecho una focaccia Islas Canarias, con almogrote, queseo semicurado y miel de palma». También, cuentan con una propuesta que conecta con el paladar canario, el Sapore di Teror, una focaccia que incorpora el tradicional chorizo de Teror a la gorgonzola.
Los precios del producto estrella italiano elaborado de forma artesana oscilan entre 9,50 y 13,90 euros
Algo que cada mes intentan variar para ofrecer a sus clientes nuevas versiones. Incluso, en el estilo de la base. «Sacaremos en breve un pan nuevo, conocido como schiacciata, que no es tan esponjoso como la focaccia, pero sí más sabroso». Los precios oscilan entre 9,50 y 13,90 euros, «pero es que además cuando la cojan notarán el peso, fácilmente son 500 o 600 gramos, dependiendo de la que pidan».
La focacciería se encuentra ubicada en una de las calles más transitadas de Schamann, cerca de las torres del Canódromo. Un local de propiedad familiar que primero abrió sus puertas como tienda de productos gourmet italianos bajo la marca Good Market en el año 2022 y que tras una remodelación se convirtió en focaccería a finales de 2025. En sus estanterías hay desde pastas tradicionales a salsas y el típico guanciale.
Sus propietarios agradecen la buena acogida que el pequeño establecimiento ha tenido en Ciudad Alta, tanto que ya se plantean dar un paso más y abrir otro local en el centro de la ciudad. La fusión de sabores locales e italianos se ha convertido en una de sus señas de identidad.
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