Marc Ciria fue precandidato a las elecciones del Barça liderando el ‘Moviment 42’. Presentó un total de 2.845 firmas, pero no pasó el corte y no pudo ser candidato. Le invalidaron un total de 598 firmas y le validaron 2.247, quedándose a 90 apoyos de los 2.337 necesarios por Estatutos del club. El empresario catalán y su grupo denunciaron en su día malas praxis en el proceso de validación de firmas y anunciaron que denunciarían el caso y que llegarían hasta la última instancia.
Tras la decisión de la Junta Electoral del FC Barcelona, Ciria llevó el caso a la Federació Catalana de Futbol, que se inhibió del mismo, por lo que presentó recurso a la siguiente instancia, que es el Tribunal Català de l’Esport. Este organismo, tras estudiar toda la documentación e incluso las papeletas presentadas, ha decidido admitir a trámite el recurso. Ciria pide la validación de 240 apoyos de los que presentó. Fueron apoyos sin DNI o con defectos de forma como tener mal el número de socio o la clave. «Eran apoyos totalmente comprobables y si los tumbaron fue porque no nos querían en las elecciones. La jurisdicción está de nuestra parte», explica Ciria a este diario.
Se espera un fallo en las próximas semanas y si fuese favorable a Ciria, el empresario podría solicitar la repetición de las elecciones, algo que no hará. «Ya dije en su día que no impugnaría las elecciones y no pediré nada de eso. Impidieron que miles de socios apoyaran nuestro proyecto y lo hago por esos socios. También porque dijeron que no habíamos sido honestos y no puedo permitir», dice Ciria.
El grupo que lidera Ciria también tiene otro objetivo con este recurso. No es otro que mostrar que el proceso de validación de firmas en las elecciones del FC Barcelona no es el adecuado, que es obsoleto y que debe cambiar. Espera que si se les da la razón, la junta directiva actual realice un cambio en los Estatutos del club para que todo este proceso sea más transparente.
Ciria, que no tiene decidido si volverá a presentarse a las elecciones del Barça, sí tiene claro que irá hasta el final con este recurso y que si el Tribunal Català de l’Esport no les diese la razón, acudiría la justicia ordinaria.












