El presidente estadounidense Donald Trump canceló ayer abruptamente la firma de una orden ejecutiva que habría otorgado poderes a su Gobierno para poder analizar y vetar modelos de inteligencia artificial antes de su lanzamiento.
Todo estaba planeado. Sin embargo, escasas horas antes del evento, la Casa Blanca anunció que no se produciría. «No me gustaron ciertos aspectos», dijo Trump a los periodistas sin especificar qué le había llevado a posponer la firma. «Creo que esto obstaculiza nuestro liderazgo en China. Lideramos a todos, y no quiero hacer nada que lo impida».
La medida habría revertido la política de no intervención de la administración trumpista en materia de IA. Y es que habría activado un sistema de supervisión voluntaria para que las agencias federales evaluasen los modelos avanzados de esta tecnología antes de abrirse al gran público. A priori, eso permitiría a Washington imponer vetos o censurar los productos de empresas punteras como OpenAI, Google o Anthropic.
Creo que esto obstaculiza nuestro liderazgo en China. Lideramos a todos, y no quiero hacer nada que lo impida
Presión de la industria
Ese aplazamiento repentino habría sido influenciado por el millonario David Sacks, prolífico inversor de Silicon Valley que asesoró a la administración Trump en materia de IA y que actualmente se desempeña como presidente del Consejo Presidencial de Asesores para la Ciencia y Tecnología de Estados Unidos. «Esta mañana llamó al presidente sin que nadie lo supiera, ni siquiera su propio personal, y lo echó todo a perder», han explicado fuentes internas a Politico.
Sacks habría convencido a Trump de que la medida podría ralentizar la innovación y herir a la industria tecnológica estadounidense en un momento de plena competición con China por el liderazgo en el mercado de la IA.
El magnate tecnológico Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, junto al presidente estadounidense Donald Trump. / Will Oliver / EFE
Además, el presidente habría expresado su disgusto por la ausencia de muchos de los directores ejecutivos del sector, informa The New York Times. La Casa Blanca invitó a los mandamases de OpenAI, Google, Anthropic, Meta y Microsoft con tan solo 24 horas de antelación, lo que habría forzado a algunas de esas compañías a enviar a otros ejecutivos a la firma de una orden ejecutiva que ahora podría ser papel mojado.
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