Han pasado siete años desde el estreno de ‘Érase una vez en… Hollywood’, el noveno largometraje de Quentin Tarantino, y el director de ‘Pulp fiction’ sigue empeñado en crear un suspense algo exagerado respecto a cuál será su décima película, aquella con la que anunció que se despediría definitivamente.
Por su parte, David Fincher lleva tres años inactivo si exceptuamos que ha producido –y dirigido algún segmento– la cuarta temporada de la serie de animación ‘Love, death + robots’: ‘El asesino’, su hierático retrato de un asesino profesional encarnado por Michael Fassbender, es de 2023. Brad Pitt no para de actuar y de producir con resultados que lo siguen manteniendo en lo más alto del ‘star system’ pese a sus (bien conservados) 62 años: su último éxito es ‘F1: La película’ y para el 2027 tiene planeado reencontrarse con George Clooney, Matt Damon, Julia Roberts y compañía en ‘Ocean’s 14’.
Uno que ha puesto en suspense su carrera, otro que la ha ralentizado y un tercero que no para. A finales de este año los tendremos juntos en una película realmente deseada para los seguidores de los tres y de un determinado cine estadounidense que, hoy por hoy, resulta más clásico que moderno, en el buen sentido de la palabra. Fincher dirige, Tarantino escribe y Pitt protagoniza ‘The adventures of Cliff Booth’, relato sobre Hollywood en el que Pitt recupera el personaje del doble de escenas de acción que interpretó en ‘Érase una vez en… Hollywood’.
No será el décimo largometraje de Tarantino, pero algo se le acercará, con el permiso de Fincher, que expresa la violencia de manera distinta. Tarantino y Pitt figuran también como productores. El entendimiento del actor con el guionista y el director es más que evidente. Pitt ha hecho con Fincher ‘Seven’, ‘El club de la lucha’ y ‘El curioso caso de Benjamin Button’, y con Tarantino ‘Malditos bastardos’ y ‘Érase una vez en… Hollywood’.
Hoy se ha anunciado que la película llegará a Netflix el 23 de diciembre de 2026: ya tenemos ‘blockbuster’ de calidad para las próximas navidades. Pero antes la plataforma la proyectará durante dos semanas, a partir del 25 de noviembre, en las salas IMAX de todo el mundo. En el inicio del proyecto se habló de una posible serie de televisión, pero en abril del pasado año quedó claro que Netflix había comprado el guion de Tarantino para convertirlo en un largometraje previsto con el título de ‘The contiuning adventures of Cliff Booth’.
La información sobre el proyecto de la que se disponía hasta ahora no aclaraba si se trataría o no de una secuela directa del filme de Tarantino. Las ‘nuevas aventuras’ del título previsto han quedado reducidas simplemente a aventuras, de modo que la acción puede acontecer antes o después de lo narrado en ‘Érase una vez en… Hollywood’. Parece ser que el escenario ha quedado establecido finalmente en el Hollywood de 1977, pero según otras informaciones la película aclarará aspectos del pasado de Booth.
1977 es una fecha determinante, bien distinta, en cuanto a lo que acontecía en Hollywood, a 1969, el año del triunfo del Nuevo Hollywood escogido por Tarantino para ambientar su película. En 1977, Martin Scorsese acaba de sacudir el cine del momento con ‘Taxi driver’ y estrenaba su musical con Liza Minnelli y Robert De Niro, ‘New York, New York’. Francis Ford Coppola seguía enfrascado en el tormentoso rodaje de ‘Apocalypse now’, filme que no terminaría hasta dos años después.
Brian De Palma había abierto una nueva vía para el cine de terror con la exitosa ‘Carrie’. Los dos nuevos ‘niños bonitos’ de la industria, George Lucas y Steven Spielberg, ofrecían visiones complementarias del cine de ciencia ficción con ‘La guerra de las galaxias’ –la más taquillera de largo en 1977– y ‘Encuentros en la tercera fase’. Sylvester Stallone venía de ganar el Oscar con la primera entrega de ‘Rocky’, Woody Allen salía de su zona de confort humorístico –y triunfaba también en los Oscar– con ‘Annie Hall’ y John Travolta retozaba libidinosamente en las discotecas como representante de la clase trabajadora en ‘Fiebre del sábado noche’.
Los cineastas veteranos mostraban su desencanto con ‘Teléfono’, alambicado relato con espías durmientes de Don Siegel, o ‘Buscando al Sr. Goodbar’, en el que Richard Brooks dirigía a la actriz de Allen, Diane Keaton, en un drama sobre una introvertida profesora de niños sordos que durante las noches busca placeres de alto voltaje sexual en los bares neoyorquinos. Visto el panorama, es toda una incógnita saber qué papel jugará el ficticio Cliff Booth en aquel Hollywood que en 1977 ya había cambiado en todos los sentidos, industrial, argumental, estética e ideológicamente.
Netflix no ha escatimado en gastos, consciente del potencial económico de este retorno. ‘The adventures of Cliff Booth’ ha costado cerca de 173 millones de euros. Fincher continúa colaborando con su dúo preferido para la banda sonora, Trent Reznor & Atticus Ross. La fotografía es de Erik Messerschmidt, quien ya iluminó otros títulos de Fincher (‘Mank’, en blanco y negro, la serie ‘Mindhunter’ y ‘El asesino’), y está enfrascado en la preparación de ‘The Batman II’. Además de Pitt, del reparto de ‘Érase una vez en… Hollywood’ repiten Timothy Olyphant, que interpreta de nuevo al actor de cine y televisión James Stacy, y Nicholas Hammond, en el papel del actor y director Sam Wannamaker. Se incorporan Elizabeth Debicki –la princesa Diana en ‘The crown’–, Carla Gugino, Yahya Abdul-Matten II, Scott Caan y Peter Weller en papeles que son ahora mismo un enigma.
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