Una maratoniana reunión que duró toda la tarde y hasta bien entrada la madrugada del lunes al martes, ha servido para acercar, al menos en parte, las posturas entre la Generalitat y los sindicatos convocantes de la huelga indefinida en la enseñanza pública valenciana, pero el cierre del conflicto todavía no tiene fecha. Al menos en el corto plazo, porque nada se firmará sin que lo refrende el cuerpo docente, insiste la representación de los trabajadores. Pero este lunes se ha conseguido algo que parecía estar lejos a principios de la semana pasada: negociar punto por punto todos los ejes de la plataforma reivindicativa y, en algunos de ellos, al menos, alguna cesión.
Uno de los principales escollos que hubo durante las horas de negociación fue el tema económico. Los sindicatos recordaban este lunes por la mañana que su propuesta, plasmada en el acuerdo unitario de los convocantes de la huelga, era de un incremento salarial de 486 euros para Primaria y de 550 para el de Secundaria y Bachillerato, además de un incremento del 20 % para la resta de complementos como los trienios. El CSIF, por su parte, el único en hacer una propuesta diferenciada, siempre había calculado en 300 euros netos al mes la recuperación del poder adquisitivo.
Eran cantidades muy alejadas de las que puso la Conselleria sobre la mesa al inicio de la reunión de este lunes, a la que los sindicatos entraron con el clamor de centenares de manifestantes que llegaron en columnas hasta la sede del departamento y que se quedaron durante horas pitando y gritando proclamas como “consellera, dimisión”.
La reunión entre los sindicatos y la Conselleria este lunes / Fernando Bustamante
La negociación de salarios tuvo varias fases. El documento inicial presentado por Educación al inicio de la reunión incluía una propuesta de mejora salarial de 120 euros brutos al mes. En concreto, se ofrecía que esa subida fuera en el complemento específico -una parte del salario de los docentes que depende de la Generalitat- y se pretendía que fuera progresivo. En concreto, se subirían 60 euros en enero de 2027 y otros 60 en julio de 2027 hasta alcanzar esos 120 mensuales a partir de julio del año que viene. Ese incremento salarial supondría, en total, un crecimiento del salario de 1.680 euros brutos al año.
Pero los sindicatos aseguraron que estaba muy lejos de lo que podían aceptar. En el orden de negociación punto por punto, los salarios estaban en último lugar y empezaron a tratarse a medianoche. Poco después de manifestar los sindicatos que les resultaba inaceptable, se pactó un receso de media hora que finalmente fue de una. A la vuelta a la mesa, la consellera entró con una nueva propuesta que manifestó que era su «tope»: una subida de 200 euros al mes, también en ese complemento. Eso sí, progresiva: se subirían los salarios 75 euros al mes en septiembre de 2026, a los que se sumarían 75 euros más al mes en enero de 2027 y finalmente se añadirían 50 euros más al mes en enero de 2028. También se incluyó en este apartado una futura negociación para la implantación de días de libre disposición y el reconocimiento del derecho a la desconexión digital del profesorado.
Ratios: lo que dicta el Ministerio
La propuesta sindical de partida también se refería a las ratios y pedía adelantar la puesta en marcha de las que el Ministerio de Educación ha propuesto para el próximo curso, y un máximo de 15 alumnos en las aulas del segundo ciclo de Educación Infantil y 20 en Primaria, Secundaria y Bachillerato.
Pero la respuesta en el documento de Educación ha sido que lo que marcará el número de estudiantes menos que habrá por aula será lo que dicte el anteproyecto del Ministerio de Educación. En cualquier caso, el calendario ya se les ha presentado: en el curso 2027-2028 se reducirá la ratio en Infantil a 22 alumnos por aula -esto también es nuevo-, y en Primaria, al menos, a lo que fije reglamentariamente el Ministerio. Lo que establezca el Gobierno de España para Secundaria, por su parte, será efectivo en 2028-2029 y lo que aplique en Bachillerato será en 2029-2030. Es decir, descenso de las ratios sí, pero gradual.
En la mesa, los sindicatos han pedido que se aplique ya el curso que viene pero Conselleria ha respondido que ya se han publicado las vacantes y es imposible. Lo que sí se ha acordado es intentar adelantar la reunión que estaba prevista para el 11 de junio para abordar este tema y darle forma de «mesa de trabajo». Del mismo modo, se ha pedido que se renegociara desde cero la oferta de FP para el próximo curso, pero la admisión empieza el 20 de mayo y eso hace imposible cualquier cambio, ha indicado Conselleria.
Plantillas: un plan para bajas en Primaria
El documento sindical también pedía una negociación de las plantillas antes de que finalice el curso 2026-2027 con una serie de mínimos: sobre todo crear todas las plazas del anterior acuerdo de plantilla que el Consell se ha negado a implementar, aunque defiende que ha creado más de 2.000 plazas en la actual legislatura. Además, pedían dotar de profesorado a las escuelas infantiles de entre 0 y 3 años, incrementar los profesionales de PT, AL y Orientación; y, también, garantizar la cobertura inmediata de todas las plazas, vacantes y sustituciones. De la orden de plantillas se han mostrado dispuestos a «hablar» de la Conselleria, aunque sin especificar cómo ni cuándo.

Los sindicatos entrando a la negociación en la Conselleria de Educación / Fernando Bustamante
En este último sentido iba otra de las novedades de la propuesta de Conselleria: un plan de sustitución anticipada para Primaria. Funcionaría de la siguiente manera: si en el centro no hay bajas, se puede aprovechar a esos docentes para atender las tareas que se consideren y, si hay una, se destina directamente este maestro extra a cubrirla sin que haya que esperar.
En materia de inclusión, en el borrador de Conselleria vuelve a no especificarse cuántas nuevas plazas de Pedagogía Terapéutica se crearán. «En función de la matrícula del alumnado con necesidades educativas especiales de cada centro», se indica. La novedad en esta materia es que ahora se propone que el personal no docente de atención educativa (es decir, quienes atienden al alumnado con necesidades especiales) pase a depender de la Conselleria de Función Pública a la de Educación para agilizar la cobertura de las bajas.
En este punto, el acuerdo entre ambas partes se ha limitado a que las 135 nuevas plazas de Audición y Lenguaje estén fuera del REMA, el plan de Recursos Extraordinarios para la Mejora Académica. Es decir, que sean extras a las ya previstas.
Infraestructuras: una mesa monográfica «inmediata»
En cuanto a las infraestructuras educativas, los sindicatos pedían a Conselleria convocar una mesa monográfica antes de que finalice el próximo curso para conocer el estado de todas las obras de mejora en los centros y, también, del plan de climatización que tiene en marcha la Generalitat. Asimismo, exigen recuperar la dotación presupuestaria de 121 millones de euros para el Pla Edificant, así como agilizar la reconstrucción de los centros afectados por la dana.
Por parte de la Conselleria, en esta segunda versión se añade una línea de subvenciones para ayuntamientos, para que mejoren los centros educativos de propiedad municipal (CEIPS y Centros Especiales de Empleo). En la redacción, se incluye una crítica velada al Plan Edificant cuando se dice que las líneas de ayudas son un “sistema más eficiente y visible para los usuarios, que requiere de una ejecución en plazo, a diferencia de la delegación de competencias». Al Plan Edificant se dedica otra de las propuestas, que se limita a indicar que se pretende dar «continuidad» a su impulso.
El acuerdo entre las partes en este punto pasa por la convocatoria “inmediata” de una mesa monográfica con la dirección general de infraestructuras para conocer el estado de los centros y las obras pendientes, también de climatización.
¿Más valenciano?
«Más valenciano» es una de las líneas compartidas por los sindicatos, de muy diferentes sensibilidades políticas y sociales, que dan apoyo a la huelga, aunque cada uno tenga su idea de cómo lograr ese objetivo. En la propuesta de la Conselleria, como en su versión anterior, las ideas se centran en la acreditación de un nivel de valenciano y no en el incremento de su presencia en las aulas.
En el anterior borrador ya se preveía un «plan de formación del profesorado», especialmente para las zonas castellanoparlantes, y la regulación de la expedición de los certificados de «capacitació en valencià» y de «diploma de mestre en valencià» y su valoración como mérito. Ahora, a eso se añade un punto más: la «homologación de la formación en valenciano por entidades colaboradoras«. Eso sí, nada se dice de cuáles serían esas entidades o de cómo acometerían la homologación.
Desde el STEPV rechazaron en la negociación que entidades “ajenas a las oficiales” certifiquen niveles lingüísticos y Conselleria aseguró que no sería así. Hubo acuerdo también en que la formación en valenciano se impartiría bajo las normas oficiales. Sobre el decreto de Bachillerato, en el que los sindicatos denunciaban que se permitía la exclusión de autores catalanes o baleares, Conselleria ha cedido en modificarlo para que quede claro que no se excluyen y ha dicho estar dispuesta a «buscar mejoras del fomento del valenciano en el marco de la ley». Por su parte, ANPE propuso en este bloque el «desarrollo de la ley de Libertad Educativa», cosa que se incluyó en la propuesta final de Conselleria y que han rechazado otros sindicatos como el STEPV.
¿Y ahora qué?
El final de la huelga, por tanto, todavía no tiene una fecha clara. Lo que sí está claro, como han planteado los sindicatos desde el inicio del conflicto, es que los representantes sindicales sentados en la mesa negociadora no firmarán nada que no hayan refrendado los docentes. Primero, decían a finales de la semana pasada, se llevará la propuesta a asamblea y luego se estudiará la forma de que el cuerpo vote, ya sea en claustros extraordinarios o por medio de algún tipo de formulario que garantice comprobar la identidad de cada uno de los que voten.
La respuesta que han dado hasta ahora los sindicatos apunta a que pueda resquebrajarse el hasta ahora bloque unitario de los cinco con presencia en la mesa. Desde ANPE han indicado que consultarán «a sus órganos consultivos» mientras que CSIF asegura que tomará este martes la decisión sobre la firma o no del acuerdo. En cuanto a UGT han pedido una nueva reunión este miércoles en la que este documento final sea el punto de partida, el STEPV ha rechazado suspender de entrada la huelga indefinida y CCOO
De momento, las movilizaciones acordadas, pues, siguen en pie. Este martes es día de acciones en las comarcas -pegadas de carteles, concentraciones- y para este miércoles, si el conflicto sigue, desde las 11 y hasta las 20 horas habrá una jornada reivindicativa a las puertas de Conselleria. El jueves, concentraciones coincidiendo con el Pleno de Les Corts y el viernes manifestaciones ante la sede de la Conselleria de Hacienda en València y ante las delegaciones en Castelló y Alicante. Este lunes, la huelga ha tenido un seguimiento del 39,7%, más incluso que el viernes, cuando tuvo lugar la manifestación masiva en València.
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