El Racing de Santander ya es equipo de Primera División, pero su entrenador, José Alberto López, ya tiene la mirada puesta en el futuro y en cómo afrontará el reto de la máxima categoría. Durante una entrevista en El Partidazo de COPE, el técnico asturiano ha dejado clara su declaración de intenciones: el equipo no cambiará su propuesta futbolística. «Seremos un equipo atrevido y valiente«, ha afirmado con rotundidad, subrayando que esa es la identidad que les ha llevado al éxito.
Esta filosofía se mantendrá incluso si los resultados no acompañan al principio. Preguntado sobre un hipotético mal arranque con cero puntos en cinco jornadas, José Alberto no ha dudado: «Sí, seguiremos siendo atrevidos y valientes«. Ha recordado el caso del Sporting de Gijón de Manolo Preciado, que «perdió los cinco primeros partidos» en su regreso a Primera y «se salvó sufriendo, pero se salvó«, siendo fiel a su estilo. Para el entrenador, la confianza de la directiva en los momentos de dificultad ha sido «uno de los grandes éxitos» de la temporada.
Asier Villalibre celebra su gol. en el Racing – Valladolid
El objetivo: ser campeones
A pesar de haber logrado el ascenso, la temporada del Racing aún no ha terminado. Al equipo le restan dos partidos y tiene un objetivo claro en mente, tal y como le trasladaron los propios jugadores: «Míster, hay que ser campeones«. Además del prestigio histórico que supondría ser campeón de Segunda por tercera vez en la historia del club, tras los títulos de 1950 y 1960, existe un incentivo económico de aproximadamente «300.000 euros«.
La gestión de los momentos clave
El camino hacia el ascenso no ha estado exento de dificultades. José Alberto ha señalado la dura derrota por 6-2 en Andorra como un punto de inflexión. «No os voy a mentir, dudas de ti, dudas de absolutamente todo lo que haces«, ha confesado. Sin embargo, ha asegurado que en el vestuario no hubo broncas, sino «empatía porque fallamos todos«. Según el técnico, de aquel momento de «máxima dificultad« el equipo salió «muy reforzado«.
El entrenador también ha hablado sobre su forma de gestionar la presión mediática, explicando que aprendió a no leer la prensa porque le «hacía daño» y «alteraba» su toma de decisiones. Se define como una persona que no guarda rencor, una característica que atribuye a su mala memoria: «Tengo muy buena suerte en una cosa, que tengo muy mala memoria«. Y añade: «Creo que el rencor no es bueno para esta vida«. Además, ha revelado que trabaja con un psicólogo a nivel personal para gestionar sus emociones.
De reponedor en IKEA a la élite
La trayectoria de José Alberto hasta la élite es un ejemplo de sacrificio. Un brote reumático le obligó a dejar el fútbol como jugador a los 18 años, pero su pasión le llevó a empezar a entrenar a niños de 4 años. Para pagarse sus estudios de Pedagogía y Magisterio, trabajó como reponedor en IKEA, con un horario que comenzaba a las «cuatro de la mañana«. Su rutina consistía en trabajar, ir a la universidad, entrenar a niños y entrenar él como jugador, durmiendo apenas cuatro horas.
Hoy, considera que no tiene «la sensación de estar trabajando«, sino de «disfrutar todos los días«. Se define simplemente como «entrenador«, sin importar la categoría, y sus objetivos principales son «mejorar a mis jugadores y mejorar a mis equipos«. Como referentes, ha mencionado a Marcelino, con quien tiene una relación personal, y a Luis Enrique, a quien considera un entrenador «top«.












