Ryūsuke Hamaguchi mereció haber ganado la Palma de Oro en Cannes gracias a ‘Drive My Car’ (2021) y, aunque la labor de los miembros de un jurado de ningún modo es enmendar errores pasados de sus homólogos, esa injusticia debería bastar para que los jueces de este año miraran con buenos ojos la película gracias a la que el japonés vuelve a competir en el certamen francés. Titulada ‘All of a Sudden’, no es tan apabullante e incontestable como esa predecesora, pero sí tan ambiciosa o incluso más.
A lo largo de sus mastodónticas tres horas y cuarto de metraje, explora asuntos como la importancia de repensar la sociedad, la fuerza reparadora del arte, los pecados del capitalismo y las formas más saludables de enfrentarse a la vida y la muerte mientras contempla la hipnótica historia de amor platónico que se desarrolla entre la directora de una residencia de ancianos parisina y una dramaturga japonesa que convive con un cáncer terminal.
Mientras contempla cómo los lazos afectivos entre ambas se estrechan, asimismo, la primera película de Hamaguchi rodada -parcialmente- fuera de Japón con ese fin, combina la preocupación por cuestiones existenciales que ya vehiculaba ‘Drive My Car’ con el lamento por la destrucción del planeta y la gente causada por la explotación económica que el director articuló en ‘El mal no existe’ (2023).
Marie Bunel, el director Ryusuke Hamaguchi y Virginie Efira asisten al estreno de ‘Soudain’ durante en el Festival de Cine de Cannes / CLEMENS BILAN / EFE
Parece evidente que su objetivo principal es proponer una defensa rotunda y explícita de la ‘Humanitude’, una filosofía y metodología francesa de cuidado para personas mayores que privilegia la libertad y la dignidad de los pacientes y el vínculo humano con ellos, y con ese fin no duda en recurrir a cierta santurronería buenista, echar mano de largos monólogos expositivos y hasta de gráficos en pizarras para dejar claro lo que quiere decir y caer en el exceso proselitista. Pero gracias a la habilidad de Hamaguchi -y al abultado metraje-, nada de eso impide que ‘All of a Sudden’ destaque sobre todo por su paciencia observadora, la precisa coreografía de sus diálogos largos y hondos y su capacidad para convertir lo íntimo en algo épico.
Pedofilia y patriarcado
La directora Marie Kreutzer se dio a conocer internacionalmente gracias a la gran acogida que obtuvo en Cannes ‘La emperatriz rebelde’ (2022), reinterpretación feminista de la figura de Isabel de Austria. Meses después de su presentación en el festival fuera de concurso, sin embargo, aquella película se vio azotada por el escándalo cuando uno de sus protagonistas, Florian Teichmeister, fue condenado por posesión de una cantidad abrumadora de pornografía infantil. El asunto afectó tanto a Kreutzer que ahora ha inspirado su nuevo trabajo, ‘Gentle Monster’, la otra aspirante a la Palma de Oro presentada hoy.
Mientras contempla a una pianista obligada a lidiar con el descubrimiento de que su pareja -y padre de su pequeño hijo- es un monstruo, la película evita caer en el exhibicionismo y la truculencia, y se ve beneficiada por una interpretación portentosa de Léa Seydoux. Por otro lado, sin embargo, las estrategias narrativas y argumentales a las que recurre para defender que la pedofilia no es sino consecuencia del patriarcado hacen que por momentos resulte simplista y algo burda.
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