- “Las pantallas han venido a responder a una necesidad”
- Críticas a los móviles como “entretenimiento”
- Una crítica al entusiasmo tecnológico en las aulas
- “La escuela no puede renunciar a educar”
- El libro Pedagogismo
Ese es uno de los principales riesgos sobre los que alertó este jueves el maestro y filósofo Gregorio Luri durante un encuentro con los medios con motivo de la presentación de su nuevo libro, Pedagogismo (CEU Ediciones), escrito junto al matemático italiano Fausto di Biase.
Durante el encuentro, Luri defendió que la educación no puede renunciar a la tecnología, pero advirtió de que la relación pedagógica fundamental sigue siendo la que se produce “cara a cara” entre profesor y alumno.
“La relación pedagógica fundamental es la relación cara a cara. Eso no puede sustituirlo nada”, afirmó.
El pedagogo recordó incluso una visita a un centro educativo completamente digitalizado que le dejó una imagen muy concreta: “Los alumnos mirando la pantalla y el profesor mirando la nuca de los alumnos”.
“Las pantallas han venido a responder a una necesidad”
Lejos de situarse en posiciones radicales contra la tecnología, Luri insistió en que el problema no son únicamente los dispositivos, sino el contexto social que ha favorecido su expansión.
“A qué necesidad han venido a dar respuesta las pantallas”, se preguntó durante el evento. A su juicio, el éxito de móviles, videojuegos y plataformas digitales no puede entenderse sin observar cómo ha cambiado la infancia en las últimas décadas.
El autor sostuvo que muchos niños han perdido espacios de autonomía, juego libre y aventura. “Hoy un niño de diez años no tiene ningún lugar al que ir sin la supervisión directa de un adulto”, lamentó.
En este sentido, vinculó el crecimiento del uso de pantallas con la desaparición progresiva de experiencias cotidianas que antes formaban parte de la infancia: jugar en la calle, asumir pequeños riesgos o pasar horas al aire libre sin vigilancia constante.
“Si no hay riesgo, no hay aventura. Y si no hay aventura, no hay infancia”, afirmó.
Críticas a los móviles como “entretenimiento”
Uno de los momentos más llamativos de la conversación llegó cuando relató escenas que, según dijo, observa cada vez con más frecuencia en espacios públicos: niños muy pequeños entretenidos con un smartphone mientras permanecen en silencio.
Recordó incluso haber visto en el aeropuerto de Barcelona a un bebé en un carrito con un soporte incorporado para sostener la pantalla del móvil frente a él.
Según explicó, muchos padres han encontrado en estos dispositivos una solución rápida para evitar conflictos o mantener entretenidos a sus hijos. “Un niño con una pantalla no da guerra”, resumió.
Aun así, rechazó la idea de prohibir completamente la tecnología en la escuela y lanzó una pregunta que considera esencial para el debate educativo actual: “Si la escuela no educa en el uso de las pantallas, ¿quién educa?”.
Una crítica al entusiasmo tecnológico en las aulas
Luri también recordó cómo durante años se presentó la digitalización escolar como una solución casi milagrosa para los problemas educativos.
Mencionó proyectos de “un ordenador por alumno” y la eliminación de elementos tradicionales como las pizarras de tiza, decisiones que, a su juicio, respondían a una visión excesivamente optimista de la tecnología.
“Hemos puesto en duda demasiadas cosas”, señaló. Entre ellas, el libro de texto, la memoria o determinados métodos clásicos de enseñanza.
El filósofo insistió en que las pantallas pueden ser útiles como complemento, pero nunca como sustituto de la presencia del maestro.
Además, defendió que todavía faltan estudios longitudinales suficientemente amplios para medir con rigor el verdadero impacto que están teniendo las pantallas en el aprendizaje y en el desarrollo emocional de los alumnos.
“La escuela no puede renunciar a educar”
Aunque mostró preocupación por el avance de las pantallas, Luri evitó caer en posiciones catastrofistas y defendió que la escuela debe implicarse en la educación digital de los alumnos.
En su opinión, renunciar completamente a la tecnología sería tan inútil como ignorar el peso que ya tiene la inteligencia artificial en la sociedad actual.
“No puedes prescindir de la inteligencia artificial”, aseguró.
Sin embargo, insistió en que el uso de móviles y dispositivos digitales requiere límites claros, especialmente en edades tempranas.
Comparó incluso el acceso prematuro a un smartphone con dejar que un niño juegue con enchufes eléctricos sin supervisión.
El libro Pedagogismo
Las reflexiones de Luri formaron parte de la presentación de Pedagogismo, un ensayo publicado por CEU Ediciones en marzo de 2026.
El libro analiza la evolución de determinadas corrientes educativas que, según sus autores, han ido desplazando la transmisión de conocimientos en favor de metodologías centradas en las emociones, la experiencia individual y el llamado “aprender a aprender”.
Durante el encuentro, el maestro reivindicó además la figura del docente y recordó que, pese a todas las reformas educativas, “los políticos van y vienen” mientras que quienes realmente sostienen la educación son los profesores.
“Yo soy maestro”, afirmó al comienzo del acto. “Y es el título del que más orgulloso me siento”.















