La sección penal del Tribunal de Roma ha decidido este jueves enviar a juicio al sacerdote y periodista Antonio Pelayo, conocido por su labor como corresponsal del Vaticano, por un caso de agresión sexual leve ocurrido el año pasado. La primera audiencia del juicio quedó fijada para el próximo 21 de enero de 2027.
Tras difundirse la noticia, el denunciante hizo público un comunicado en el que subrayó que el acusado ha solicitado y obtenido del tribunal que el proceso se celebre mediante el denominado rito abreviado —un procedimiento que contempla plazos más breves—, y que el juicio tendrá lugar a puerta cerrada, con exclusión del público y de la prensa.
Durante la audiencia de hoy quedó también establecido que Pelayo «no goza de inmunidad diplomática» derivada de su condición durante años de consejero religioso ante las delegaciones diplomáticas acreditadas ante la Santa Sede, dado que fue cesado en ese cargo una vez que se tuvo conocimiento del procedimiento penal en curso, según ha dicho la acusación al citar informaciones periodísticas.
El día del inicio del juicio, durante el debate oral se examinarán las pruebas reunidas y el acusado será interrogado por su defensa, por el fiscal y por el abogado de la acusación. El denunciante ha expresado su intención de estar presente en esa sesión. Es probable además que ya el próximo 21 de enero se dicte sentencia.
A través del comunicado, el denunciante informó asimismo de que, afectado por los hechos ocurridos en 2025, se vio obligado a cambiar «de ciudad y de modo de vida». Al mismo tiempo, ha informado que sus defensores españolos ha presentado ante un tribunal en España una denuncia por vulneración del derecho al honor, ya que además el denunciante se reserva el ejercicio de cuantas acciones legales considere oportunas para la defensa de sus derechos.












