El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha defendido este lunes la actuación del Ejecutivo autonómico durante el operativo de evacuación de los pasajeros del crucero ‘MV Hondius’, fondeado frente al puerto de Granadilla, en Tenerife, tras detectarse un brote de hantavirus a bordo. El jefe del Gobierno canario ha asegurado que siguió el dispositivo desde la sede de Presidencia de Canarias y ha rechazado las críticas por no acudir físicamente al puerto.
Clavijo ha argumentado que una operación de estas características no debía convertirse en un acto político ni mediático. «Aquello no es un ‘reality show’«, afirmó en declaraciones a Antena 3, recogidas por Europa Press, en las que sostuvo que los responsables políticos sin competencias directas en el dispositivo no debían estar «estorbando» sobre el terreno.
El presidente regional insistió en que el Gobierno Canario estuvo representado durante toda la jornada por el Servicio Canario de Salud y negó que la aportación del Ejecutivo autonómico se limitara a un hospital de campaña. Según explicó, el director del Servicio Canario de Salud, Adasat Goya, estuvo presente durante el operativo y la administración autonómica participó «en todo momento».
Preocupación por los positivos tras la evacuación
El presidente canario ha admitido su preocupación después de conocerse que dos pasajeros repatriados desde el ‘MV Hondius’ han dado positivo por hantavirus. Según explicó, se trata de un riesgo que el Gobierno de Canarias había planteado como posible y que, «desgraciadamente», se ha confirmado.
Clavijo recordó que su Ejecutivo había solicitado al Gobierno de España varias medidas antes de que los pasajeros bajaran del crucero, entre ellas la realización de test de antígenos o PCR aunque los ocupantes estuvieran asintomáticos. A su juicio, esa petición buscaba reforzar la seguridad de la población canaria y del personal que participaba en el operativo.
«Hoy van a seguir bajando pasajeros sin que se les haya hecho el test, cosa que nos preocupa», señaló. El presidente considera que la solicitud del Ejecutivo autonómico no era «descabellada«, especialmente tras la confirmación de esos positivos.
Las tres condiciones planteadas por Canarias
Clavijo ha detallado que el Gobierno de Canarias había puesto sobre la mesa tres condiciones para aceptar el dispositivo con mayores garantías. La primera era que se realizaran pruebas de infección a todos los ocupantes del crucero antes de desembarcar, con al menos dos días de antelación. La segunda, que el barco permaneciera «el menor tiempo posible» en Tenerife. La tercera, que si los países de origen de los pasajeros no podían fletar aviones con urgencia, fuera España quien asumiera la repatriación.
El presidente autonómico sostiene que esas peticiones no fueron atendidas en los términos planteados. Por ese motivo, explicó que dio instrucciones a la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, de la que depende el puerto de Granadilla, para que no permitiera el fondeo. Finalmente, la autorización llegó desde otra instancia: la Dirección General de Marina Mercante.
Canarias seguirá colaborando, pero estudia recurrir
Pese a las discrepancias con el Gobierno central, Clavijo ha asegurado que el Ejecutivo canario no va a romper relaciones institucionales. «El Gobierno de Canarias nunca rompe relaciones con otras instituciones», afirmó. El presidente reconoció que puede haber diferencias políticas, pero defendió que las administraciones deben mantener «los puentes abiertos» por interés general.
En este sentido, aseguró que Canarias seguirá «arrimando el hombro» para que el operativo salga bien y el buque abandone las aguas canarias cuanto antes. No obstante, también confirmó que el Gobierno autonómico está estudiando posibles acciones judiciales por la gestión del caso.
Críticas por la polémica de los «ratones nadadores»
Clavijo lamentó que, a su juicio, se haya querido reducir a «un meme» la posición del Gobierno de Canarias. Se refería así a la polémica generada por sus declaraciones sobre la posibilidad de que algún roedor infectado pudiera llegar desde el barco al muelle, una hipótesis rebatida por el Ministerio de Sanidad mediante un informe.
El presidente canario insistió en que el debate no debía centrarse en esa frase, sino en las razones de fondo por las que su Ejecutivo se opuso a que el buque fondeara en Granadilla. Según defendió, Canarias no veía necesario trasladar a la Isla un crucero de bandera neerlandesa que se encontraba en Cabo Verde, una decisión que, según explicó, partió de una petición de la Organización Mundial de la Salud al Gobierno de España.
Un operativo aún en marcha
El Gobierno de Canarias mantiene su posición crítica con la decisión de traer el ‘MV Hondius’ a Tenerife, pero afirma que seguirá colaborando para que la evacuación y repatriación de los pasajeros se complete con garantías.
Clavijo ha insistido en que la prioridad es que el barco permanezca el menor tiempo posible en aguas canarias, que los pasajeros sean evacuados con seguridad y que se proteja tanto a la población como al personal que participa en el dispositivo.











