El camino de vuelta del Leyma Básquet Coruña a la Liga ACB tendrá que ser por la ruta espinosa. La victoria del Obradoiro ante el Gipuzkoa (85-68) en la última jornada obliga a la escuadra coruñesa a explorar la segunda opción para alcanzar el olimpo: la del play off. Por la vía difícil, todavía más épico. La extraordinaria trayectoria de la escuadra naranja, que en 32 jornadas ha cosechado 28 triunfos y solo cuatro derrotas, no ha sido suficiente para sellar su billete de regreso a la élite, anulado por un Obradoiro que neutralizó su poder en los duelos directos.
Al Leyma le toca remar y prolongar su temporada un mes más. El conjunto coruñés entra en la fase como tercero, superado por un Estudiantes que garantizó la segunda plaza al conquistar la Copa España en enero. Se medirá en la primera ronda al Hestia Menorca, que concluyó la liga regular octavo, en una eliminatoria al mejor de cinco partidos en la que pasará la escuadra que consiga tres victorias. La primera de las citas será el próximo jueves, 14 de mayo, en el Coliseum. La segunda tendrá lugar también en A Coruña, el domingo 17, justo después de los dos conciertos de Dani Martín en el mismo recinto. El tercer partido se disputará en territorio balear y, de ser necesarias las vidas extra, el cuarto choque también sería en Menorca y el quinto y definitivo en A Coruña.
El Leyma suma tres de tres frente al conjunto de Mahón. Lo superó en la primera ronda de la Copa España (68-77), en una brillante actuación de Dídac Cuevas con 21 puntos, 9 asistencias y 7 rebotes para acumular 36 de valoración. En la primera vuelta liguera, los pupilos de Carles Marco arrasaron en la isla con un contundente 80-102, un duelo en el que se lesionó Caio Pacheco. El tercer cara a cara fue clave para la moral coruñesa. Después de caer contra el Obradoiro y el Fuenlabrada, la escuadra naranja necesitaba ganar con urgencia para recuperar la confianza en sí mismo. Lo logró, con un trabajado 81-72 que reenganchó al cuadro coruñés a la carrera por el ascenso tras la derrota del Obradoiro en Burgos, frente al Tizona.
Superar al Menorca implica lograr la llave para la Final a 4. Los días 6 y 7 de junio, el baloncesto español se concentra en un fin de semana de alto voltaje para decidir el segundo y último equipo de ACB. En una sede única, los cuatro conjuntos que superen la ronda previa pugnarán en 48 horas frenéticas, con semifinal y final a partido único, por alcanzar la élite. La entidad coruñesa ha solicitado a la Federación Española de Baloncesto la posibilidad de acoger el evento y jugarse las castañas en casa, con el aliento de su público y en un Coliseum en el que solo ha caído dos veces en la presente campaña: en los octavos de la Copa España contra el Tizona Burgos en noviembre y en el derbi de la segunda vuelta frente al Obradoiro, el pasado 11 de abril.
El peaje del mes de abril
La trayectoria del Leyma Coruña en la Primera FEB fue intachable (salvando la derrota de diciembre en el Fontes do Sar) hasta que llegó abril. En una segunda vuelta más apretada, con los rivales anulando los puntos fuertes naranjas, las piernas cargadas y la ausencia de Dino Radoncic, el jugador con mejores números hasta ese momento, el rendimiento de la escuadra coruñesa bajó el listón. Tuvo que trabajar sus triunfos con más carácter y menos brillantez, con más pico y pala que diamantes. Y, a base de talento y empuje, fue solventando sus duelos con mayor o menor holgura. Pero, entonces, llegaron los pesos pesados.
El primero en bajar al Leyma a la tierra fue el Palencia, todavía en marzo, con un apabullante 99-87 que mostró las costuras coruñesas. Se repusieron los hombres de Marco con tres victorias seguidas, y se jugaron la mayor parte de sus opciones de subir en el enfrentamiento directo con el Obradoiro en el Coliseum. Ante más de 9.000 personas, empezaron mejor los naranjas, pero el equipo de Epi cocinó la remontada a fuego lento para dar el gran golpe en la mesa de la clasificación y depender de sí mismo hasta el final (84-92). Justo después, Fuenlabrada hurgó en la herida con un ajustado 75-74 en un partido polémico, donde los árbitros no validaron una canasta de Guillem Jou que habría supuesto la victoria. No sirvió y, pese a que el tropiezo compostelano en El Plantío revivió la fe naranja, el final de temporada fue una lucha a contracorriente en la que la escuadra del Coliseum murió en la orilla.
Un Obradoiro intratable
El Obradoiro dependía de sí mismo para volver a la élite dos años después y no falló. Doblegó al Gipuzkoa (85-68) en un choque igualado hasta el último cuarto, cuando los compostelanos volaron a lomos de sus estrellas. Kravic (el más valorado), Barcello y Brito superaron la barrera de los diez puntos, pero, sobre todo, destacó un Sergi Quintela crecido ante su gente que acabó el duelo con 20 puntos, 4 rebotes y 21 de valoración.
Gipuzkoa tomó la delantera en el primer acto a base de puntería desde el perímetro, el acierto de Tate y el trabajo en la pintura de Ngom. El Obradoiro, pese a no estar demasiado fino, terminó con el marcador decantado a favor (26-24). Y así sería hasta el final. Brito y Kravic remaron a favor del ascenso en el segundo periodo (21-18) y la intensidad defensiva le permitió despegarse en el tercero (18-14). En el desenlace, con los vascos cansados, el Obradoiro se lució. Y rompió el partido para regresar a la ACB sin dudas. Al Leyma le toca intentarlo por la vía difícil, pero espera acompañar a sus vecinos el próximo mes de junio.














