Irán y EEUU están cerca de firmar un acuerdo que termine con los últimos dos meses y medio de guerra en Oriente Medio. Así lo ha asegurado este jueves el Ministerio de Exteriores de Pakistán en un comunicado, en el que ha asegurado que espera que ambos países firmen el documento de paz «más pronto que tarde».
«Como mediadores, no queremos dar más detalles. No perderemos la confianza de ninguna de las dos partes hablando de más. Pero para nosotros sería un honor que la segunda ronda de charlas y la firma sea en Islamabad«, ha declarado Pakistán.
A pesar del repunte de tensiones a inicios de esta semana —con el Proyecto Libertad de EEUU, con el que el presidente estadounidense, Donald Trump, buscó forzar la apertura de Ormuz—, tanto Teherán como Washington han mantenido sus conversaciones indirectas y han avanzado en los últimos días en las negociaciones.
Tanto ha sido así que Estados Unidos mandó este miércoles a Irán un plan de paz. Este documento, según filtraciones a la prensa, contiene 14 puntos simples, y prevé posponer 30 días las negociaciones nucleares, una de las reclamaciones de la República Islámica, que en las últimas semanas ha insistido en querer solo negociar sobre el final de la guerra y el estatus del estrecho de Ormuz.
Según la propuesta estadounidense, Washington se comprometería a terminar con el conflicto y levantaría sanciones a cambio de que Teherán garantice el libre paso por la vía marítima que separa el golfo Pérsico del golfo de Omán. Por Ormuz, antes del inicio de la guerra, transitaba el 20% del comercio mundial de crudo y gas.
Irán reconoció este miércoles por la noche haber recibido la propuesta estadounidense, y aseguró «estar estudiándola». Se espera una respuesta por parte del país persa este jueves. Trump dio al régimen un plazo de 48 horas. Si no ocurre, aseguró el multimillonario —como ha asegurado siempre en cada fecha límite que ha impuesto durante el alto el fuego— entonces los bombardeos empezarán de nuevo. Pero en los últimos días Trump ha mostrado su muy poco interés en volver a las hostilidades, sobre todo antes de su visita a Pekín la semana que viene.
Reclamaciones nucleares
La última propuesta estadounidense aparcaría durante un tiempo el asunto más espinoso de las negociaciones: el futuro del programa nuclear iraní y de los 440 kilos de uranio altamente enriquecido actualmente en posesión de la República Islámica. Pero según publica este jueves el Wall Street Journal, las reclamaciones de EEUU en el apartado atómico no han cambiado ni desde antes de la guerra ni desde la primera ronda de negociaciones, celebrada hace tres semanas en Islamabad.
Esas charlas fueron catalogadas como un «fracaso» por parte del vicepresidente estadounidense, J.D. Vance. EEUU reclama a Irán que entregue todo su uranio enriquecido, y que se comprometa a no enriquecer más en los próximos 20 años. Asimismo, Washington busca que Irán se comprometa por escrito a no desarrollar la bomba nuclear, además de cancelar toda actividad nuclear subterránea y cerrar permanentemente sus tres grandes reactores y centrifugadores de uranio. Estos son Fordow, Natanz e Isfahan.
Irán, en varias ocasiones en las últimas semanas, ha rechazado estas peticiones, asegurando que su uranio altamente enriquecido es su «patrimonio nacional», y que su programa nuclear es un «derecho soberano».
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