¿Qué medidas se han adoptado ante el brote de hantavirus en el crucero MV Hondius?

El pasado sábado 2 de mayo la Organización Mundial de la Salud (OMS) recibía una notificación en la que se informaba de la detección de un brote de hantavirus, una enfermedad respiratoria grave, en el crucero MV Hondius procedente de Argentina, a bordo del cual viajaban 147 personas, catorce de ellas españolas. Poco después de conocerse el dato, las autoridades de los países de donde son originarios los pasajeros del crucero afectado trabajan para atender las necesidades, especialmente en materia sanitaria y epidemiológica.

Sin embargo, pese a que con el telón de fondo que dejó la pandemia de Covid-19 pueda resultar difícil no activar todas las alarmas, desde el Gobierno de España y las administraciones competentes en la materia ya han puesto sobre la mesa los primeros datos que invitan a cierta tranquilidad, como el que refleja que la transmisión del virus entre humanos es prácticamente inexistente y que España cuenta con las herramientas necesarias para hacer frente a las necesidades de estos pasajeros y tripulación del MV Hondius.

Para dar forma a todo ello, desde el Ejecutivo central y el conjunto de la Unión Europea ya han planteado diferentes medidas para evitar una posible pero improbable expansión del virus y para dar cobertura con la mayor eficacia a las necesidades de los afectados. Estas medidas quedan recogidas, además, en el Reglamento Sanitario Internacional y el Reglamento (UE) 2022/2371 del Parlamento Europeo y del Consejo de 23 noviembre de 2022 sobre las amenazas transfronterizas graves para la salud.

Entre estas se encuentra la puesta en marcha de los mecanismos de notificación con las autoridades europeas y los Estados miembros y la recomendación a las personas a bordo de permanecer en sus camarotes siempre que sea posible. De la misma forma, estas medidas también contemplan una investigación epidemiológica a bordo para clasificar las personas en contactos de alto y bajo riesgo con el fin de orientar posibles medidas adicionales antes de su evacuación o desembarco, así como la realización de pruebas de laboratorio a los casos sospechosos y caracterización del virus, aunque, en este caso, ya se ha confirmado que se trata de una cepa del virus Andes.

En esta misma línea, también comprende la evacuación de los casos que sean sospechosos y que permanecen en aviones medicalizados a unidades de alto aislamiento para su debido tratamiento. Sobre los tres casos sintomáticos, estos han sido trasladados a Países Bajos desde Cabo Verde, mientras que el resto seguirán rumbo a Canarias, donde está previsto que atraquen en el puerto de la Granadilla en un plazo de 3 o 4 días.

Tras ello, y según han informado desde el Gobierno, se activará un proceso de evaluación sanitaria y de repatriación a todos los miembros extranjeros asintomáticos mediante un Mecanismo Europeo de Protección Civil, salvo que su condición sanitaria lo impida. Por su parte, los pasajeros de nacionalidad española serán evaluados y trasladados en avión militar a la Base Militar de Torrejón de Ardoz, desde donde se desplazarán hasta el Hospital Militar Gómez Ulla de Madrid.

Desde el Gobierno y también en la rueda de prensa que han ofrecido la ministra de Sanidad, Mónica García, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, han asegurado que todos los procesos cuentan con plenas garantías de seguridad. Además, estos procesos serán articulados mediante un protocolo común de manejo de casos y contactos elaborado por la OMS y el ECDC. Así, tanto la atención médica como los traslados se realizarán en espacios y transportes especiales habilitados ad hoc para esta situación, evitando todo contacto con la población local y velando por la seguridad del personal sanitario.

Casos de hantavirus en Europa y España

En 2023 se notificaron 1.885 casos en 28 países de la UE, con una tasa de 0,4 por 100.000 habitantes. El 96% corresponde al virus Puumala, una variante leve que provoca fiebre y daño renal pasajero, raramente mortal (letalidad 1%). Por países, Finlandia y Alemania concentran más del 60% de todos los casos europeos, seguidos a distancia por Eslovenia, Eslovaquia, Suecia y Austria.

En esta línea, conviene destacar que el número de casos sigue ciclos plurianuales ligados a las poblaciones de roedores. 2021 fue un año pico con casi 5.000 casos, mientras que 2023 fue uno de los más bajos. La transmisión “persona a persona” no se ha documentado nunca con los hantavirus europeos.

España no ha notificado ningún caso autóctono a la red europea de vigilancia en el período 2019-2023. El caso más documentado en la literatura científica española es el de un viajero atendido en el hospital de Vall d’Hebrón en 2018 tras volver de Nepal con síndrome cardiopulmonar compatible con el virus tipo Puumala. Es decir, un caso importado, no autóctono.

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