«Nuestro poder, nuestro planeta». Con este lema celebró recientemente el Acuario de Gijón el Día Internacional de la Tierra, apostando tanto por la divulgación como por la concienciación. «Un mensaje que pone el acento no solo en el poder transformador de las personas, sino también en la necesidad de ejercerlo de forma activa y constante. Todo ello en favor del planeta», explican desde el Bioparc gijonés, que este 2026 está celebrado su veinte aniversario.
La conmemoración, de la mano de los centros de Valencia y Fuengirola, se fija con un mismo objetivo, el de «estimular ese poder individual a través de la emoción, el conocimiento y la experiencia directa con la naturaleza salvaje». «En un contexto de creciente presión sobre la biodiversidad, los Bioparc refuerzan así su papel como espacios de ocio con causa, un modelo que sitúa la conservación, la educación ambiental y el bienestar animal en el centro de la experiencia», detallan desde el complejo de Poniente. «Más que parques de animales, los bioparc son espacios vivos de concienciación y compromiso con la biodiversidad, concebidos para despertar la sensibilidad del visitante y traducirla en una implicación real con la protección del medio natural», añaden.
El lema para la ocasión busca realzar la «conexión entre conciencia y acción». De esta forma resulta clave, por ejemplo, «reducir el consumo de plásticos, adoptar hábitos responsables o apoyar iniciativas de conservación son expresiones concretas del poder que cada persona tiene para influir en el futuro del planeta».
Atenciones a la tortuga lora hallada en la costa asturiana, en el Crama. / Acuario
La campaña concluye con un llamamiento a la ciudadanía para que lleven a cabo una «implicación colectiva» para contribuir a «un futuro más sostenible».
Biodiversidad marina en Poniente
En el bioparc Acuario de Gijón, «la biodiversidad marina y de agua dulce se presenta a través de espacios como la Costa Cantábrica, los arrecifes tropicales, los ríos amazónicos y algunos de los océanos más grandes del planeta». «Entre sus especies destacan tiburones de varios tamaños, tortugas marinas, ajolotes, anfibios, corales amenazados y numerosas especies de peces», explican desde el centro.
La labor divulgativa se ve, por ejemplo, en exposiciones como «Microclimas», que amplía la experiencia con reptiles, anfibios e invertebrados en hábitats controlados. Sin olvidar el trabajo diario que se lleva a cabo en el Centro de Recuperación de Animales Marinos de Asturias (Crama), dedicado a la recuperación de fauna marina varada o herida. Focas o tortugas son los animales que recientemente han estado recuperándose en el Acuario gijonés.
Suscríbete para seguir leyendo














