Triplicaremos las ayudas al alquiler

Primer día oficial de campaña. En el día de ayer los candidatos/as a la Presidencia ya realizaron el acto de apertura de la campaña que culmina el próximo 17 de mayo. Sin embargo, por ley, aún no podían pedir el voto. Una liberación que, en el caso de María Jesús Montero, ha podido desatar en Cártama (Málaga), donde el PSOE de Andalucía ha comenzado en volandas de la «Galia malagueña», tal y como la ha descrito el alcalde de la localidad, Jorge Gallardo, y donde han acudido más de 2.000 personas, quedándose en torno a las 400 fuera del recinto donde se ha desarrollado el acto.

Acompañada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, la candidata a la Junta de Andalucía ha realizado una férrea defensa a intervenir el mercado de la vivienda, uno de los principales problemas para los andaluces, y también para el resto de España. Una defensa que ha estado respaldada por el presidente.

No en vano, este mismo viernes, a media mañana, cuando compareció en el inicio de la movilización por el 1 de mayo, Montero situaba en la problemática de la vivienda una necesidad imperiosa para los trabajadores, instando a incluirla entre las principales reclamaciones de la protesta que ha recorrido las principales calles de la ciudad de la Costa del Sol.

El PSOE andaluz ha vuelto a consumar un acto que invita al optimismo. La campaña está centrada en la movilización de sus bases y, al menos estos primeros días, en Granada el jueves y en Cártama este viernes, la respuesta no puede ser más evidente. Es cierto que este viernes existían dos estímulos claros, Pedro Sánchez y Zapatero, que ha ‘desnudado’ su alma delante de las casi 2.000 personas que abarrotaban la sala y se ha confesado «estimulado«, por estar aquí, pero aún más con la idea que le supone el debatir con Feijóo o Tellado, a los que considera una oposición «hipócrita».

Vivienda en Andalucía

La candidata socialista está haciendo una campaña que se vehicula en torno a la lucha de los servicios públicos, especialmente sanidad, pero también en la recuperación de la educación pública –frente al cierre de más de 2.700 aulas públicas que ha realizado el presidente andaluz desde que accedió al gobierno de la Junta- la dependencia –frente a los 7.000 andaluces que fallecieron en 2025 sin recibir prestación- o la vivienda.

Precisamente en esta materia se ha centrado Montero, destacando que está en una de las provincias que más sufren esta problemática, con una de las ciudades (Málaga) con el metro cuadrado más caro de España, 4.106 euros en marzo de 2026, y con un mercado saturado. Por ello, según la dirigente socialista, una de sus primeras medidas cuando acceda a la presidencia será «solucionar el problema de la vivienda para los jóvenes».

Para alcanzar dicho objetivo, se ha comprometido a, por un lado, adelantar un 20% de la entrada de lo que cueste el acceso a la vivienda. Este préstamo se realizaría sin ningún tipo de interés y el pago lo devolverían los beneficiarios una vez hayan terminado el pago de la correspondiente hipoteca, según ha desarrollado en otras ocasiones. Asimismo, en esta ocasión, Montero se ha comprometido a «triplicar» las ayudas al alquiler, para que los jóvenes o las familias vulnerables puedan «construir un proyecto de vida».

«Recuperar el orgullo de Andalucía»

Del mismo modo, con la presencia de Sánchez y Zapatero, y en el recuerdo de Escuredo, ‘Pepote’, Chaves, Griñán y Díaz, Montero ha querido enarbolar el «orgullo» socialista, que ha sido el «arquitecto» de Andalucía. Un orgullo, una «memoria», que quieren hacer llegar a los «dos millones de personas que esperan en una lista de espera, a las 100.000 personas inscritas en los registros de vivienda, a los 7.000 fallecidos por dependencia, o a las familias que tienen que «endeudarse» para pagar la universidad o la Formación Profesional a sus hijos e hijas.

Un «orgullo» que Montero también ha relacionado con la gestión sanitaria, en un sistema, el andaluz, que fue «referencia» mientras que ahora supone un «lío» para el presidente andaluz, ha denunciado la socialista. «Familias tardando más de un año para que lo operen. Cuando gobernábamos los socialistas los atendían en 3 o 4, máximo». Por ello, otra de las medidas estrellas de Montero redunda en devolver la «dignidad» al sistema sanitario público andaluz, y eso pasa por otros dos compromisos, el de «eliminar» las listas de espera y «garantizar» la atención con el médico/a de atención primaria en menos de 48 horas.

«Proyecto»

La candidata socialista ha trasladado a los militantes que hasta el 17M han de instalarse en una campaña permanente. En los bares, en la puerta de los colegios, en los barrios… para hacer llegar a la mayoría social que el PSOE tiene «propuesta, equipo, ideas, ganas y hambre de Andalucía».

Frente a un PP que es lo «mismo que Vox» y que lo único que quiere es que los progresistas «no vayan a votar». «Ellos no quieren hablar de programa, no quieren discutir de propuestas. Por eso están en una campaña de deshumanización y ataque al rival político», ha aseverado Montero, tras volver a condenar la agresión y el acoso del ultra Vito Quiles a Begoña Gómez, la mujer del presidente del Gobierno.

En definitiva, un acto en Cártama que ha impulsado a la candidata, que ha desbordado las previsiones de aforo y que lanza a Montero de la mano del legado de los presidentes socialistas andaluces, Zapatero y del actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. «Hay remontada», advirtió el vallisoletano antes de dar paso a Montero.

Prioridad nacional

Tras Montero, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, subía al atril para cerrar el acto en la localidad malagueña. Su intervención ha girado en torno a una idea repetida con intención de marco político: las prioridades. Frente a quienes hablan de “prioridad nacional” desde posiciones de exclusión, el líder socialista ha resignificado el término, con una lectura vinculada a los derechos, la convivencia y los servicios públicos. “¡Prioridades! ¡Claro que sí! Es lo que hace que un país vaya en una dirección o en otra; retroceda o avance”, ha proclamado.

El presidente ha defendido que el momento económico que vive España “tiene que ver con el cambio de prioridades” iniciado hace ocho años, tras la moción de censura. En ese punto, ha resumido el relato de gestión del Gobierno con una frase de campaña: “Porque donde hubo crisis, hoy hay crecimiento; donde hubo paro, hoy hay empleo; donde hubo recortes, hoy hay derechos; donde hubo confrontación, hoy hay convivencia”.

La tesis del mitin era clara: el 17M no se juega solo el Gobierno de la Junta, sino el modelo de la Andalucía del futuro. Sánchez ha contrapuesto las políticas socialistas con lo que ha definido como una agenda de “retrocesos” cimentada sobre “el odio, la fragmentación, el racismo y la xenofobia”. Y ahí ha situado también la regularización de migrantes convalidada por el Congreso de los Diputados. Iniciativa que ha defendido apelando a la memoria de la emigración española. “Cómo no vamos a darles los derechos a los migrantes que viven en España” cuando “también los pedíamos para nuestros abuelos e hijos” que emigraron a países como Alemania, ha señalado.

Sanidad, vivienda y aborto

Sánchez ha trasladado ese marco de prioridades al terreno andaluz con la sanidad pública como eje central del argumentario socialista. El presidente ha acusado al Gobierno de Juanma Moreno de deteriorar la atención sanitaria al favorecer el negocio privado. “Cuando un Gobierno le quita el dinero a la sanidad pública para dárselo a la sanidad privada, provoca el deterioro de la atención y genera negocio para unos pocos”, ha advertido.

El mensaje ha sido especialmente duro al proyectarlo sobre las urnas del 17M. “Mal negocio para Andalucía si el próximo 17M continúan gobernando aquellos que están privatizando y convirtiendo en clientes a pacientes”, ha añadido, retomando la tesis del modelo sanitario del PP andaluz.

El presidente también ha fijado el debate político en el ámbito de la vivienda y de los derechos de las mujeres. En este último caso, ha recordado que el 50% de los abortos que se practican en España tienen lugar en Madrid y Andalucía, y que, de ellas, el 99% se realizan en clínicas privadas. Para Sánchez, ese dato no responde a la casualidad, sino a una decisión política de gobiernos conservadores.

“Eso no es fortuito. Es una decisión política que han tomado gobiernos de derechas en Madrid y en Andalucía. Al igual que hacen con la sanidad. Se puede privatizar con insultos, como Ayuso, o a la chita callando, como Moreno”, ha afirmado. A partir de ahí, ha dirigido un llamamiento concreto a las mujeres para que se movilicen y voten con el objetivo de que Andalucía tenga una presidenta de la Junta.

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