Casa Tarradellas ha comprado a Leche Pascual su fábrica ubicada en Gurb (Osona), donde pretende producir la mozzarella para sus pizzas. Ambas compañías ya habían alcanzado un acuerdo comercial para que la firma castellanoleonesa reconvirtiera parte de su factoría a dicha misión, pero finalmente la corporación catalana ha decidido comprarle la planta entera y asumir la gestión del proceso. Entre el centenar de trabajadores de Gurb ha cundido el nerviosismo este miércoles, al comunicarles la empresa el traspaso, ya que temen futuros despidos ante la reorganización. Si bien las dos empresas han manifestado en un comunicado que la transición será «ordenada para preservar el tejido económico local».
Leche Pascual trasladará a Aranda de Duero (Burgos) la integridad de su producción láctea. Ya había deslocalizado parte de los procesos de embotellado en vidrio, algo que hizo sospechar a los trabajadores de Gurb de una posible reestructuración que se ha acabado confirmando. Respecto a los proveedores, Casa Tarradellas se compromete a mantener «intacta su política de compras y su apoyo ganadero local». Hasta ahora, Leche Pascual compraba una media de 65 millones de litros de leche anuales a un total de 52 ganadores de la zona de Osona.
Hace meses que ambas compañías preparaban la operación que se ha confirmado este miércoles. «Después de explorar y evaluar diferentes vías, las dos compañías han considerado que la adquisición de la instalación por parte de Casa Tarradellas es la mejor opción para desarrollar un nuevo proyecto industrial, orientado exclusviamente a la producción industrial», reza el comunicado. La preocupación del centenar de empleados de Gurb es que en ese proyecto no sean necesarios un centenar de empleados.
Este mismo lunes, Leche Pascual comunicó el despido a ocho trabajadores, según cuentan fuentes del bufete de abogados Col·lectiu Ronda, que asesora a la plantilla. En las cartas de despido, a las que ha tenido acceso este diario, la compañía aduce «causas organizativas» y «los cambios recientes en la estructura de la empresa que se encuentra en proceso de reorientación estratégica». Y el año pasado la corporación ya activó un plan de prejubilaciones. Movimientos que la plantilla teme que sean un preludio de un expediente de regulación de empleo (ERE) una vez Casa Tarradellas tome el control de la factoría.
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