Este martes, 28 de abril, coincidiendo con el aniversario del gran apagón, Endesa celebra su junta general de accionistas y, aunque no lo ha comunicado formalmente, es previsible que se elija a un nuevo consejero delegado, el italiano Gianni Vittorio Armani. El fantasma de la italianización vuelve a sobrevolar la energética española, quince años después de que Enel se hiciera con el control de la compañía.
Desde 2014 hasta ahora, el encargado de gestionar Endesa y actuar de interlocutor con el gobierno y, en particular con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, era un directivo español, pero la llegada de un italiano al puesto de primer ejecutivo cambia el foco y lo redirige hacia una nueva ciudad: Roma. La incógnita es si el nuevo dirigente mantendrá la identidad española o dará un nuevo giro en la estrategia de la segunda mayor eléctrica por número de clientes del país en favor de su accionista mayoritario.
No en vano, si Enel es el primer accionista de Endesa con el 71,25% del capital, el Estado italiano lo es de Enel con casi un 23,6%. «Endesa pasará a llamarse Enel en menos de un año», vaticinaba un alto ejecutivo hace unas semanas, tras enterarse del cambio. «Eso sería un error estratégico«, reconocen fuentes cercanas al actual consejero delegado al escuchar esa posibilidad y revelan que Bogas habría incluso trasladado su opinión en este sentido a la empresa.
En un entorno regulado como el de Endesa, cuya actividad está directamente ligada a la política energética, el dilema no es menor porque la compañía depende del Gobierno español para maximizar su negocio, sobre todo en un momento marcado por el cambio o no del calendario de cierre nuclear, el debate sobre la seguridad de suministro tras el apagón, la inversión en nuevas redes eléctricas y con una crisis energética llamando a la puerta por la guerra de Irán.
El precedente de Brentan
Esta sería la segunda vez que la compañía la dirija un italiano. Tras tomar el control de Endesa en 2009, Enel nombró a Andrea Brentan, entonces máximo responsable del desarrollo de negocios y de fusiones y adquisiciones de la división internacional de Enel, como consejero delegado. El directivo dimitió en 2014, justo después de que el consejo de administración de la eléctrica aprobara la polémica venta de sus activos latinoamericanos a su matriz Enel, dejando a la española prácticamente desmantelada, solo con el negocio de España y Portugal.
No es tampoco la primera vez que se rumorea sobre la posible italianización de la empresa española. Ya ocurrió hace tres años, seis meses después de que Giorgia Meloni fuera elegida primera ministra de Italia, cuando cesó al entonces consejero delegado de Enel, Francesco Starace, a quien había colocado el gobierno de Matteo Renzi, y lo sustituyó por Favio Cattaneo, que acaba de renovar por tres años más. Pero, en ese caso, a Bogas le quedaban tres años de mandato, tras renovar su cargo en 2022.
Entonces, el presidente de Endesa, Juan Sánchez-Calero, descartó la posibilidad de sustituir a Bogas durante la junta de accionistas de 2023, al afirmar que el directivo seguiría en su cargo hasta acabar el ciclo, en 2026. Casualidad o no, ese mismo año 2023, Gianni Vittorio Armani llegó a Endesa en junio como director de Enel Grids, y un mes más tarde fue nombrado director general de Enel Grid & Innovation y consejero.
Perfil técnico experto en redes
A pesar de ese marcaje político, Armani tiene un perfil más técnico que político, según revela quien ha trabajado con él. Tiene formación de directivo: se graduó en Ingeniería Eléctrica por la Universidad Sapienza, máster en Administración de Empresas por la Escuela de Administración del MIT en Cambridge, Massachusetts y trabajó seis años en una consultora, McKinsey. Además, es experto en redes, en un momento en el que Endesa, igual que el resto de compañías españolas del sector han redirigido el foco de sus inversiones a la actividad regulada.
La compañía prevé invertir unos 5.500 millones de euros, poco más de la mitad de su inversión total prevista para el periodo 2026-2028 en distribución de electricidad (redes eléctricas que llevan el suministro a hogares y empresas). El que se prevé que sea el nuevo consejero delegado de Endesa trabajó durante diez años en Terna, el equivalente italiano a Redeia, de 2005 a 2015, primero como director de operaciones en Italia y, después, como consejero delegado de Terna Rete Italia, la filial del grupo responsable del desarrollo de la red eléctrica nacional. Anteriormente, trabajó en GRTN, el operador de la red eléctrica nacional (2003-2005), y en Telecom Italia (1995-1996).
Desde diciembre de 2024 es presidente de Elettricità Futura, la principal asociación del sector eléctrico italiano, y desde hasta 2023 fue consejero delegado y director general de Iren S.p.A., empresa italiana de servicios públicos. En 2020 fue director de estrategia, regulación y desarrollo de negocio en la eléctrica A2A. De 2015 a 2018 fue presidente y consejero delegado de Anas S.p.A., empresa italiana responsable de la construcción, mantenimiento y gestión de la red nacional de carreteras y autopistas.
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