Acababa de firmar el Real Madrid otro partido horripilante, pese a los brotes verdes de la primera media hora, pero Álvaro Arbeloa no tenía dudas de quién era el responsable del triste punto cosechado por su equipo en La Cartuja. «Hay que entender el fútbol y los que deciden, no saben», dijo en referencia a una presunta falta a Mendy en el gol de Bellerín sobre el árbitro César Soto, sin mencionarle, a quien también acusó de haber ignorado una mano de Ricardo Rodríguez que, a su juicio, era un claro penalti.
La autocrítica del entrenador saliente del Real Madrid se limitó a la paranoia arbitral en la que está instalada la institución y en una presunta falta de «suerte», sin reparar siquiera en el descomunal partido de Lunin. Como si los árbitros y la «suerte» pudieran explicar por qué el Barça puede distanciarse esta misma tarde a 11 puntos en el campeonato, abonando la posibilidad de que haya alirón azulgrana la próxima jornada, si el Madrid fuera incapaz de ganar en su visita al Espanyol.
Mbappé: sobrecarga en el isquio
También se refirió Arbeloa a la sustitución de Mbappé, aunque de manera más bien cortante. «Tenía molestias, vamos a ver estos días cómo evoluciona», dijo con brevedad, cierto desdén y cara de muy pocos amigos. El francés había pedido el cambio a falta de 10 minutos para el final, aún con el afortunado 0-1 en el marcador, y yéndose directamente al vestuario sin hacer escala al banquillo.
Se supo después que Mbappé refirió una sobrecarga en el isquiotibial de su pierna izquierda. A falta de pruebas, una dolencia aparentemente menor que no debería apartarle del duelo en Cornellà del domingo de la semana que viene. A priori, su ausencia debería sentirse como un quebradero de cabeza para los aficionados blancos. Los datos, sin embargo, evidencian lo contrario.
Los datos con y sin Mbappé
Esta temporada, el Madrid ha ganado 25 de los 38 partidos en los que Mbappé ha sido titular, mientras que ha resultado vencedor en 7 de los 10 en los que ha estado ausente. Es decir, gana un 65% de los choques con el francés en el once y el 70% de los que no cuentan con su participación. A nivel de puntos por partido, los empates equilibran la balanza en los dos escenarios: 2,1.
El delantero francés del Real Madrid, Kylian Mbappé (i), disputa el balón ante el defensa del Betis, Marc Bartra, durante el encuentro correspondiente a la jornada 32 de Laliga EA Sports que disputan este viernes Betis y Real Madrid en el estadio de La Cartuja, en Sevilla. EFE / Julio Muñoz / JULIO MUÑOZ / EFE
El análisis del último tramo de la temporada es el que más deja en evidencia a Mbappé y a su impacto en el Real Madrid. Entre finales de febrero y el mes de marzo, el francés se quedó fuera de las alineaciones titulares durante siete partidos por su lesión de rodilla. De ellos, los de Arbeloa ganaron seis (dos de ellos con su participación desde el banquillo) y perdieron uno, contra el Getafe en el Bernabéu.
Mbappé regresó a la titularidad el 4 de abril y ha jugado los seis partidos del Madrid en este mes, todos ellos completos salvo el de este viernes en La Cartuja. Pues bien, en abril los de Arbeloa solo han sido capaces de ganar al Alavés (y por la mínima), cosechando dos empates frente al Betis y el Girona y perdiendo tres veces: dos antes el Bayern y una contra el Mallorca.
Sequía goleadora
En estos seis partidos, Mbappé ha aportado tres goles, una cifra bajísima en comparación con el torrente anotador que había desplegado en fases anteriores de la temporada (lleva 41). En sus seis primeros partidos con Arbeloa en el banquillo, por ejemplo, celebró nueve tantos. En los 14 primeros encuentros del curso, marcó en todos salvo en dos.
Abril pasa por ser el mes más decisivo de la temporada, el del ser o no ser para los grandes equipos. Y el Madrid ha demostrado que no es. Y que, con Mbappé, paradójicamente, es todavía menos que sin él. Pero es más fácil apuntar a los árbitros.
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