Estas líneas no pretenden ser un ejercicio de subirse al carro de ninguna corriente o racha de algún futbolista. No es ni mucho menos aplaudir al típico jugador de la cantera porque hay que apoyar a los de casa. La realidad es que Mario Domínguez merece crónicas, artículos y análisis tanto por su temporada como por su futuro. Dentro o fuera del club. Y el gran problema es que ese último detalle pueda acabar siendo cierto. Que Mario Domínguez desaparezca del radar valencianista en unos meses sería un nuevo ejercicio de falta de profesionalidad de una entidad a la deriva. Mario lleva 15 goles esta temporada y 9 de ellos son en los últimos siete partidos. No es casualidad que cuando la cuesta se hacía más complicada, los buenos jugadores ponen el pecho y tiran del carro. Y tanto él como Víctor Fernández lo han hecho. Por el segundo, el Valencia pagará al Levante para quedárselo en propiedad. Sin embargo por Mario todavía no hay oferta. Y eso es un ridículo se mire por donde se mire.
Mario Domínguez luciendo el brazalete de capitán / SD
Decir que hay que renovar a Mario Domínguez no es decir que debe hacer temporada con el primer equipo. No es decir que Corberán tiene que ponerle sobre el césped. Tampoco aventurarse a imaginar en él un delantero de 20 goles en Primera. Pero como mínimo, un delantero como Mario Domínguez, que está salvando al Valencia Mestalla a base de goles, merece una apuesta. Otro trato por parte de una entidad que todavía no le ha llamado para decirle qué tiene pensado. Sobre todo porque es el típico perfil de jugador que si la estuviera rompiendo en el filial de otro club, el Valencia se ‘pegaría’ para hacerse con sus servicios.
Mario está logrando a sus 22 años recién cumplidos (nació el 10/02/2004) su mejor versión. Por el gol, pero también por todo lo demás. Controla con ambas piernas, regatea, está cuerpeando a la perfección y asoma por muchas zonas del campo distintas. Pero sobre todo por el área. Es ahí donde está sabiendo ejecutar acciones y ganar partidos. Y el Valencia CF no puede dejar escapar a un futbolista por el que seguro que hay clubes europeos y españoles llamando a la puerta. Incluso equipos en Segunda que estarían encantados de tener una cesión para la 26/27.
Cuidar el talento de la Academia
Mario Domínguez representa en ese sentido la imagen de un jugador de la casa, que está rindiendo, que es profesional y que merece -como mínimo- una llamada de la entidad para decirle que hay un proyecto con él. Después el proyecto puede ser mejor o peor del que merece o el propio jugador considera, pero la realidad es que merece un trato distinto. Solo seis jugadores llevan entre todos los grupos más tantos que Mario. Es decir, es uno de los mejores atacantes de la categoría. Y en su caso además ha hecho los goles en un Valencia Mestalla al que hasta hace dos días le costaba hacer goles y ganar partidos.
El mercado
El club comete otro error si deja marchar a Mario Domínguez y el motivo es el económico. Porque el Valencia CF puede no confiar en el delantero, pero es de necios pensar que con una renovación no se le sacaría dinero incluso este mismo mercado de verano si llegara un club con dinero por delante para hacerse con sus servicios. Una ‘renoventa’ de toda la vida, que en el peor de los casos permitiría al club ingresar ‘cash’ y al jugador aterrizar en una entidad que apuesta con él con dinero por delante.











