Noche de resistencia, de oficio y de paciencia, mucha. Porque el Córdoba CF, castigado por las ausencias pero sostenido casi por la necesidad -y por el premio de colocarse a la orilla de la permanencia virtual, si no la ha logrado ya-, se movió entre el control, las ocasiones al limbo y la incertidumbre ante un Zaragoza que se presentó en El Arcángel (1-0) con más urgencias que capacidades, o al menos ideas. Presentó trabas, pero poca batalla. Dos goles anulados por el VAR, varios avisos desaprovechados y un único golpe certero de Rubén Alves en la segunda mitad terminaron por escribir un guion de aguante y gestión, con sus matices. El de una segunda victoria consecutiva que permite al conjunto blanquiverde mirar el calendario con otra perspectiva, el que supone haber dejado apalabrada la estancia en LaLiga Hypermotion y el que ahora permitirá afrontar planificaciones futuras con menos angustia, con más horizonte.
Ya en materia, con ocho bajas -entre propias y obligadas- a la espalda y la única premisa de enlazar otro triunfo con el que dejar atada la continuidad en la categoría, se inclinó Iván Ania por un once continuista, quizá el más parecido a su alineación de gala en estas últimas curvas del calendario 2025-2026, aunque, lógicamente, condicionado por las circunstancias. Por ejemplo, bajo palos hubo poca duda: sin Marín, aún tocado, repitió una semana más Iker Álvarez en portería. El internacional andorrano partió protegido por la dupla Rubén Alves-Álex Martín en el eje de la zaga, con Carlos Albarrán e Ignasi Vilarrasa situados en los laterales.
El nombre propio en la medular, en forma de novedad, fue Goti, de regreso al enganche y ligeramente por delante del binomio granadino, formado por Isma Ruiz y Dani Requena, que una jornada más quedó a cargo de la sala de máquinas. Tampoco se movió Kevin Medina del costado izquierdo, reforzado por sus últimas actuaciones, con tanto Fuentes como Carracedo instalados en la punta de lanza y el flanco derecho, respectivamente.
También andaba tocado el esquema aragonés y David Navarro se reservó pólvora para después. No partió de inicio Kodro ni tampoco el cordobés Sebas Moyano; pero sí Dani Gómez, en una puesta en escena con otros tantos nombres propios como Tasende, El Yamiq o Larios.
Cosas del fútbol moderno
Eso sí, el primer aviso llevó acento local. Concretamente, el de las botas de Carracedo, que apenas rebasado el tres en el minutero, previo rechace de Albarrán, lanzó un envío tenso al área maña que cerca estuvo de enviar a la red Adrián Fuentes, aunque apareció Andrada. Y otra más sacó el meta argentino en esos primeros compases, entonces poco después ante el trallazo de Mikel Goti, que se plantó al filo del área pequeña para ensayar un zurdazo directo a los guantes del de San Martín.
Había salido mandón el bloque califal, sin excesiva claridad en los últimos metros, pero afilado en las basculaciones. En una de esas, precisamente, dio el primer golpe. O eso parecía. De dentro hacia fuera recibió Vilarrasa, más enfocado en fase ofensiva que defensiva de inicio, habilitando la subida de Kevin Medina y el posterior tanto del malagueño. Y es que se había inventado el costasoleño un latigazo tremendo a la escuadra tras ganarle la partida Aguierregabiria, aunque el VAR le negó el premio, por milímetros. Banderín arriba y a otro asunto. Cosas del fútbol moderno…
El cambio de guion momentáneo estimuló al Zaragoza, sin embargo, que había saltado agazapado y sobrepasado el ecuador del primer acto comenzó a estirarse. Una clara, clarísima, tuvo Dani Gómez en ese lapso, sin ir más lejos, mandando su chut con demasiada potencia por encima del travesaño, mientras que Toni Moya, entonces de libre directo, exigió la primera intervención de Iker Álvarez de toda la noche. Atento anduvo el andorrano, que puso fuerte la mano por abajo para evitar el tanto visitante.
Dani Requena, ante la presión de varios rivales en el Córdoba CF-Zaragoza. / A.J. GONZÁLEZ
No se quedó ahí el intercambio. En hasta dos ocasiones replicó también Fuentes, además. La primera, tras un carrerón marca de la casa que no conectó con Mikel Goti; la segunda, después de marcharse al espacio y atreverse ante la media salida de Esteban Andrada, que suspiró de alivio al ver que la vaselina del madrileño se marchaba poco por encima del larguero. Quería su diana el ex del Tarazona.
Los de Ania estaban encontrando los caminos para hacer daño, pero fallaban antes de llegar al destino. Isma Ruiz manejaba con superioridad en el mediocampo, mientras Requena giraba el timón y aprovechaba para filtrar balones a la espalda de la defensa aragonesa. Carracedo, no obstante, no estaba encontrando demasiado terreno ante Tasende, por lo que explotaba hacia dentro, dejando el carril a Albarrán. Y el de Badalona, de hecho, dejó una de las últimas acciones reseñables: balón tenso al corazón del área que ni cazó Fuentes, ni Kevin Medina ni tampoco nadie entre la poblada zaga blanquilla antes justo de poner rumbo al túnel de vestuarios.
Saltan las revoluciones
La reanudación llegó a golpe de ajuste. Isma Ruiz, con molestias antes del descanso y con la quinta amarilla ya en el bolsillo -no estará en León, sancionado por ciclo-, dejó su sitio a Del Moral en mediocampo. Y es que el arranque fue un despropósito: sin pausa, sin control, sin precisión. En apenas un minuto, los de David Navarro concedieron dos acciones evitables y, acto seguido, Iker Álvarez se mostró algo blando en una jugada ensayada visitante que casi termina en tragedia en pies de Saidu.
Pero superado el susto, Fuentes lo llevó al otro área. Y de qué manera. Porque este tipo de partidos -máxime con las necesidades concurrentes- se mueven por impulsos. Mikel Goti filtró al espacio para el «18», que atacó con mucha velocidad, dejó atrás a El Yamiq, soltó metros a Radovanovic… pero la definición se le escapó al lateral de la red.
A partir de ahí, sin embargo, el encuentro se fue apagando. De más a menos. De vértigo a pausa. Se enfrió la noche y con ella lo demás. El Córdoba CF bajó un punto en lo físico, mientras el Zaragoza comenzó a crecer sin hacer demasiado ruido. Lo vio Ania y no tardó en mover ficha: entró Diego Bri por un exhausto Vilarrasa, con doble objetivo. Contener las subidas de Marcos Cuenca y, al igual, abrir una nueva vía por fuera para acompañar a Medina, que hacía minutos que se veía muy solo en flanco.
Pero ni uno, ni otro. El desatasco lo firmó Rubén Alves, que si ya venía bordando la cita en clave defensiva, redondeó la noche apareciendo por arriba. Porque el partido pedía un gesto -por claridad no iba a ser-, un golpe seco, y llegó desde la pizarra: saque de esquina llovido, salto imperial del hispano-brasileño y cabezazo con música para el 1-0 cuando menos agitación había por El Arcángel. Y acto seguido, movimiento de banquillo para cerrar el círculo: dentro Percan, Dalisson y Obolskii; fuera Goti, Kevin y Fuentes.

Rubén Alves y Dani Requena celebran la diana del central ante el Zaragoza en El Arcángel. / A.J. GONZÁLEZ
Paradójicamente, el peligro seguía naciendo desde atrás. Y es que Rubén Alves coqueteó incluso con el doblete. Ya en el tramo final, remachó otra acción ensayada con una media tijera entre las piernas de Andradas. Gol… o no. Porque volvió a activarse la sala VOR y, otra vez, milímetros, línea, banderín arriba. De nuevo al límite y de nuevo diana anulada para los de blanquiverde.
Entre idas y venidas se consumía ya lo que quedaba. El Zaragoza se partió y un intento de chilena de Cumic, a envío de Sebas Moyano, trató de convertirse en dilema, pero sin premio. Dalisson también topó con el travesaño, mientras Carracedo echó el telón con un disparo al lateral de la red. Y sin más sacudidas, aunque sí tensión, se cerró el asunto. Bastó el 1-0, una acción de estrategia y una noche de sufrimiento -más contenido semanas atrás- para firmar la segunda victoria consecutiva. La que espanta fantasmas y la que acerca la permanencia a terreno casi definitivo.
Ficha técnica
1 – Córdoba CF: Iker Álvarez, Ignasi Vilarrasa, Rubén Alves, Álex Martín, Kevin Medina, Isma Ruiz, Requena, Mikel Goti, Carracedo y Adrián Fuentes. Entrenador: Iván Ania.
Cambios: Del Moral por Isma Ruiz (46’), Dalisson por Mikel Goti (76’), Percan por Kevin Medina (76’), Obolskii por Adrián Fuentes (81’).
0 – Real Zaragoza: Andrada, Tasende, Toni Moya, Larios, Radovanovic, El Yamiq, Aguierregabiria, Cuenca, Mawuli, Saidu, Dani Gómez. Entrenador: David Navarro.
Cambios: Kenan Kodro por Cuenca (79‘), Cumic por Larios (79’), Sebas Moyano por Mawuli (88’), Juan Sebastián por Aguirregabiria (88’).
Goles: 1-0 (71’) Rubén Alves.
Árbitro: Lax Franco (C. Murciano).
Tarjetas: Isma Ruiz (46’), El Yamiq (47’), Larios (48’), Toni Moya (61’), Pinilla (73’), Marcos Cuenca (75’), Iker Álvarez (84’), Albarrán (92’), Cumic (94’).
Estadio: El Arcángel, ante 14.197 espectadores. Partido en el que se disputó la primera edición de la ‘Jornada Retro’ de LaLiga.
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