La cuenta atrás para el rodaje de Serenade ya está en marcha. El cineasta Pedro Díaz (Ames, 1988) comenzará el próximo 4 de mayo la grabación de su ópera prima, que tendrá como principal escenario el Val da Maía (Ames y Brión), además de varias localizaciones en A Baña, Negreira y Outes.
Sin embargo, en plena recta final de la preproducción, el equipo todavía busca una pieza fundamental para completar el puzle: una casa rural que encaje con la época en la que se ambienta la película, los años 90.
“El 80% de las localizaciones ya las tenemos, pero todavía nos falta alguna”, explica Díaz. Entre ellas destaca esa vivienda, que no puede ser cualquiera. La productora necesita una casa que no haya sufrido grandes reformas desde los años noventa, con una estética acorde a la Galicia rural de aquella década: una cocina de leña tradicional, espacio suficiente para representar un hogar familiar y, a ser posible, huerta o terreno alrededor.
La búsqueda ya está en marcha y el equipo ha difundido un anuncio con la información necesaria para que las personas interesadas puedan ponerse en contacto la productora, Mandrágora Cinema. El director confirma además que habrá remuneración para los propietarios, ya que el rodaje implicará que tendrán que abandonar la casa durante aproximadamente un mes y medio, el tiempo que se estima durará el rodaje en la vivienda.
Pese a las incomodidades que puede suponer, Díaz destaca que este tipo de colaboraciones suelen vivirse con entusiasmo. “A la gente de las localizaciones siempre le hace mucha ilusión. Después les queda también ese recuerdo”, señala. Así ocurre, cuenta, con otro de los lugares elegidos para el rodaje: una panadería de toda la vida, hoy cerrada, cuya propietaria está especialmente emocionada por verla convertida en escenario cinematográfico.
El rodaje de Serenade se repartirá por distintos puntos del territorio, con especial protagonismo para el Val da Maía, un espacio profundamente ligado a la historia que cuenta la película y a la biografía del propio director, que en 2023 estuvo nominado a los Premios Goya por su cortometraje La entrega.
El «milagro» de hacer cine
El cineasta, que en su momento logró el apoyo de Ames AV Lab, la aceleradora de proyectos audiovisuales del Concello de Ames, reconoce que el proceso de «levantar» la película no está siendo sencillo. “Es como una especie de pequeño milagro”, resume. Lo fue al escribirla, lo fue al buscar financiación y lo sigue siendo ahora, en una fase de preproducción en la que, asegura, “nunca hay tiempo suficiente”. Aun así, afronta estas semanas con optimismo y respaldado por “un equipo maravilloso”.
Serenade llegará además en un momento especialmente fértil para el audiovisual gallego. Díaz ve con claridad que existe un impulso evidente en el sector, tanto por el número de producciones en marcha como por el interés creciente en las historias, los paisajes y los profesionales de Galicia. Mientras su equipo prepara el rodaje, recuerda, hay varias producciones más trabajando en la zona de Ames, Santiago y su entorno. A su juicio, se trata de “un momento único” para la industria gallega.
Actrices consolidadas y nuevos rostros
Sobre el reparto de Serenade, Díaz avanza dos nombres destacados: la gallega María Vázquez -nominada al Goya, galardonada con varios Mestre Mateo y premiada en el Festival de Málaga 2023- y la catalana Bruna Cusí –Goya 2018 a la mejor actriz revelación y con varios premios Gaudí-, que encabezarán la película.
Junto a ellas aparecerán también mujeres gallegas sin experiencia previa en cine, seleccionadas en el proceso de casting realizado en los últimos meses. Pedro Díaz avanza que serán “una grata sorpresa” y reivindica así una mezcla entre intérpretes consolidadas y nuevos rostros.
El idioma como parte de la historia
La película, centrada en la una familia de panaderas, se rodará en gallego, una decisión que el director considera inseparable de la propia naturaleza del proyecto. La historia está ambientada en el lugar donde creció, el Val da Maía, y entiende que no habría otra forma de contarla con honestidad. En el caso del personaje interpretado por Bruna Cusí, sí hablará en castellano, ya que su papel corresponde a alguien que llega de fuera, pero el universo que la rodea se expresará en gallego.
De festivales antes de llegar a las salas
Con el rodaje a punto de arrancar, la vista está puesta ya en 2027 y en la llegada de Serenade a las pantallas, aunque el calendario final dependerá del recorrido que la película pueda tener antes en festivales. Ese es el primer objetivo y Díaz apunta alto, entre ellos a los de Berlín, Cannes o San Sebastián. «Afortunadamente hoy en día hay un montón de festivales nacionales e internacionales donde poder empezar a contar la película», concluye ilusionado.













