Las reparaciones en el trasvase del Júcar y la ineficacia de San Diego obligarán a los regantes a recurrir a los pozos sobreexplotados

A finales de mayo los agricultores agrupados en la Junta Central de Regantes del Vinalopó y l’ Alacantí habrán dejado de recibir más de 9,4 hectómetros cúbicos (hm3) de los 32 que les correspondía este año 2026 en función de la hoja de ruta determinada por las normas de explotación del trasvase de Júcar-Vinalopó. La propia Junta Central tuvo que prescindir de 4,6 al tener que solicitar la interrupción del suministro a principios de años al carecer de infraestructuras de almacenamiento de agua suficientes. El embalse de San Diego, ubicado en Villena y diseñado para recibir la entrega del caudal del trasvase y regular los excesos o ausencia de demanda de sus usuarios, con una capacidad de 20 hectómetros, nunca ha estado operativo desde que se terminó en 2010 porque tiene goteras: toda el agua que llegaba se filtraba al subsuelo.

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