¿Hay algo realmente emocionante en la gastronomía de Canarias?

El otro día hice una cola de casi una hora en un famoso restaurante de pescado fresco, en el norte de Tenerife, para luego salir apestando a fritango y pagar una considerable cantidad de dinero por un producto pasado de punto, un vino de mierda y un servicio de sala pésimo. Me llamó la atención, una vez más, el éxito que experimentan estos lugares mediocres, algo sociológicamente complejo. No me entra en la cabeza que alguien pague dinero por comer un pescado seco y una dosis de aroma a aceite pasado.

Fuente