La tormenta política que ha desatado la moción de Vox en Elche sobre el plan de choque contra la fuga de empresas, atacando directamente a los sindicatos, volvió de nuevo a avivarse este viernes al tumbar PP y Vox la petición de los socialistas de retirar la propuesta en la junta de portavoces.
Los populares, lejos de criticar el contenido de la propuesta de sus socios de gobierno, salieron en defensa del derecho de los de Abascal a presentarlo acusando a los socialistas de “coartar la libertad de expresión” al haber pedido expresamente que se retirase la propuesta por «inconstitucional» al no ceñirse a los criterios que marca el Reglamento Orgánico Municipal (ROM). Minutos después el PSOE llegaba a decir que «hay límites» volviendo a insistir en que su solicitud de retirada de la moción está plenamente justificada «por atentar contra el artículo 7 de la Constitución” y contener afirmaciones injuriosas hacia los sindicatos.
Los reproches saltaron de un lado al otro desde primera hora. El portavoz del PP Juan de Dios Navarro cargó contra la oposición por considerar una «incoherencia» que intentasen “callar voces” dentro del Ayuntamiento y resaltó que durante la tramitación del ROM los socialistas se opusieron a la posibilidad de retirar mociones.
Artículo 20
El eje del discurso del PP se centró en la defensa del derecho de todos los grupos políticos a expresar sus posicionamientos. “Podremos estar de acuerdo o no con lo que diga cada grupo, pero lo que no podemos hacer es coartar la libertad de expresión”, resaltó Navarro apuntando al artículo 20 de la Constitución que «garantiza libertades fundamentales de expresión, información y producción artística/científica, prohibiendo la censura previa». Este mismo artículo también protege el derecho a difundir ideas libremente y recibir información veraz, «limitándose por el honor, la intimidad, la propia imagen y la protección de la juventud».
En esta línea, los populares culparon a la oposición de querer “decidir qué mociones son buenas o no” y de imponer “un único pensamiento”. A este respecto, reprobaron que cuando algo no le gusta a la oposición «quieren enmudecer a la ciudadanía y a los grupos políticos”, añadió.
Al hilo, el portavoz popular insistió en que su formación no entra a valorar el contenido concreto de la moción de Vox en este momento, sino el principio de que pueda ser debatida. “Nosotros no vamos a interpretar la libertad de expresión de cada grupo. Lo que vamos a hacer es permitir que se exprese”, refirió. Si bien, preguntado por este diario sobre las críticas que ha recibido la moción fuera del ámbito político, concretamente por parte de CCOO y UGT, Navarro esquivó las declaraciones de las fuerzas sindicales volviendo a incidir en que la izquierda quiere imponer su pensamiento, sin entrar a valorar el escrito que ambos delegados sindicales elevaron.
Carta de los sindicatos
Por otra parte, los socialistas trasladaron que ambos sindicatos han remitido una carta a los grupos políticos en la que expresan su preocupación por el contenido de la moción, al entender que “criminaliza la labor constitucional de los sindicatos” y “dinamita los pilares del bienestar social y los derechos laborales”. Incluso aseguraron que “no hay precedentes de que los sindicatos pidan la retirada de una moción”, mientras acusaban directamente al alcalde, Pablo Ruz, y al PP de priorizar “los votos de Vox” frente a la defensa de los derechos recogidos en la Carta Magna.
Además, los socialistas subrayaron que la libertad de expresión “tiene límites” cuando entra en conflicto con otros derechos fundamentales. “No puede amparar insultos, injurias, calumnias o incitación al odio, y eso es lo que está permitiendo el alcalde”, denunciaron.
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