¿Viernes Santo o de ‘dolores’? Podemos, IU y Sumar tienen 10 días para cerrar un pacto que les evite ir separados en Andalucía

A fuerza de avatares, los comunistas españoles han encontrado en la Semana Santa una especie de vía crucis o de resurrección. Un Sábado Santo de 1977, el Gobierno de Adolfo Suárez legalizó al PCE.

Casi cincuenta años después, se enfrentan a un Viernes Santo de esperanza o ya se verá si a un viernes de dolores.

Ese día, 3 de abril, deberán registrar ante la Junta Electoral de Andalucía la coalición Por Andalucía, formada hasta ahora por IU, Sumar y Podemos.

Todo apunta a que apurarán hasta el último momento. Ya ocurrió hace cuatro años, en una jornada de infarto, cuando inscribieron el acuerdo a las 23:57, apenas tres minutos antes de que venciera el plazo que marca la LOREG, siempre de diez días tras la convocatoria.

Al acuerdo le siguieron una serie de reproches cruzados que se han mantenido a lo largo de esta legislatura y que perviven hasta hoy.

De momento, se sabe que en Por Andalucía estarán Sumar e IU. No en vano, el candidato será el coordinador federal, Antonio Maíllo. La duda es si estará Podemos o si, por el contrario, concurrirá por separado.

Actualmente, los morados cuentan con un diputado dentro del grupo parlamentario de Por Andalucía: el exguardia civil Juan Antonio Delgado, que ha mantenido varios roces con sus compañeros de bancada durante esta legislatura.

El tiempo pasa y Podemos lleva meses deshojando la margarita, para desesperación del resto del bloque. Este martes, Maíllo afirmaba que corresponde a Podemos decidir si se integra o no en la candidatura de izquierdas.

Según explicó el líder de IU, los de Ione Belarra llevan meses dilatando la decisión, pese a haber dispuesto de un plazo de «nueve meses» para pronunciarse sobre si reeditar la coalición e iniciar un calendario propio.

Ante la falta de acuerdo, se procedió al nombramiento del candidato autonómico, el propio Maíllo, y de los cabezas de lista provinciales, además de elaborar un programa electoral que, según Por Andalucía, contó con «amplia participación».

Una decisión con la que Podemos no parece estar conforme.

Este mismo martes, Delgado reclamó «primarias democráticas en todas las provincias» y «un programa valiente», proponiendo así un nuevo calendario a menos de dos meses de las elecciones.

Junto a IU sí estará Movimiento Sumar. Su coordinadora en Andalucía, Esperanza Gómez —que hace cuatro años se presentó como líder de Más País en la comunidad—, encabezará la lista de Por Andalucía en Cádiz.

Pero la integración o no de Podemos no es el único problema que afronta la coalición. También preocupa el avance de Adelante Andalucía, una escisión liderada por el exalcalde de Cádiz José María González, Kichi, y Teresa Rodríguez.

Aunque esta formación sigue su propio camino, su nombre similar genera cierta confusión entre los votantes andaluces.

Actualmente, Adelante Andalucía es fuerte en la provincia gaditana y obtuvo hace cuatro años un diputado por Sevilla.

Las encuestas apuntan a un leve crecimiento y, si persiste la división en Por Andalucía, podría rentabilizar aún más su resultado, aunque sin llegar a superar a la coalición de IU, históricamente asentada en esta comunidad.

La participación de Podemos será determinante. En el último ciclo electoral, solo en Extremadura concurrió junto a IU, y ese entendimiento se tradujo en una mejora de tres diputados y un 10 % de los votos.

En cambio, cuando fueron por separado —como en Aragón o en Castilla y León— los resultados fueron discretos o directamente desastrosos: ninguno de los dos consiguió representación, y ni siquiera sumando sus apoyos habrían logrado un escaño.

Cincuenta años después de su legalización, los comunistas afrontan quizá la mayor crisis de su última década. Lo que ocurra en Andalucía, uno de sus bastiones históricos, puede marcar el rumbo de la izquierda a nivel nacional.

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