Sebastián Oberto, el joven venezolano que asesinó a pedradas a su novio, Federico Biayna, en Marratxí en diciembre de 2024 ha sido condenado a 13 años de cárcel. El acusado ha reconocido en el juicio la autoría del crimen tras alcanzar un acuerdo de conformidad con la Fiscalía y la familia de la víctima, que ejercía la acusación particular. El pacto aprecia una atenuante muy cualificada de reparación del daño porque ha indemnizado a la madre del fallecido con 35.000 euros. «Lo siento mucho», ha dicho el joven durante la vista oral.
Los hechos ocurrieron el 13 de diciembre de 2024. Según la propia confesión de Oberto, había planificado acabar con la vida de su pareja y la llevó hasta el interior del torrente de Coanegra, en Marratxí. Una vez allí, cogió una piedra y, de forma sorpresiva y sin que Biayna tuviera posibilidad de defenderse, le golpeó en la cabeza hasta causarle la muerte. Tras el crimen, se marchó del lugar.
El cadáver fue hallado a la mañana siguiente por una mujer que paseaba con su perro por la zona. La Guardia Civil inició una investigación y pocos días después detuvo al novio de la víctima como presunto autor del crimen. La autopsia reveló que Biayna había recibido media docena de golpes en la cabeza y la cara. No tenía lesiones defensivas.
Traslado del cadáver hallado en el cauce del Torrent de Coanegra. / Guillem Bosch
Los dos hombres, según revelaron sus allegados, eran pareja desde hacía menos de dos meses. Se habían conocido en una aplicación de citas y mantenían una relación muy turbulenta, en la que alternaban muestras de cariño con frecuentes discusiones por dinero y celos, según estos familiares. «Federico cobraba el paro, era el único de los dos que tenía unos ingresos. Sebastián vivía de él y siempre le estaba exigiendo más dinero. Lo tenía coaccionado y amedrentado», contaron.
La Fiscalía imputaba inicialmente a Oberto un delito de homicidio y reclamaba para él 15 años de cárcel. La acusación particular, en cambio, le acusaba de asesinato y solicitaba 25 años de prisión. La pena ha quedado finalmente rebajada tras el acuerdo de conformidad y la indemnización que el joven ha abonado a la madre del fallecido. El procesado ha sido finalmente declarado autor de un delito de asesinato con la atenuante de reparación del daño.
El juicio debía celebrarse con un tribunal popular, pero el pacto sellado hace unos días y ratificado hoy ante la magistrada de la Audiencia Provincial encargada de presidir la vista oral ha hecho innecesario seleccionar un jurado.
Suscríbete para seguir leyendo














