Para David Navarro, el Real Zaragoza mostró una gran imagen en Riazor e hizo méritos para, al menos, puntuar, aunque eso, admite, no es suficiente para el entrenador. «No me quiero quedar con la sensación, estamos para ganar. Mejor perder con aspectos deportivos que te den esperanza de que estás cerca de conseguir futuras victorias», subrayó el técnico.
Para Navarro fue una derrota «amarga, como no puede ser de otra forma, porque si afrontamos los partidos como finales hoy hemos perdido una». Aun así, la cara del conjunto blanquillo, en especial la del segundo tiempo, es algo positivo. «La imagen del equipo en la segunda parte te da esperanza para seguir afrontándolo». El Zaragoza se vuelve a casa «con el casillero de puntos a cero», aunque le sirve el encuentro para «sacar información para seguir compitiendo», indicó.
Para el entrenador zaragocista su equipo cargó con el grueso de ocasiones y tuvo contenido al equipo rival. «Esteban (Andrada) tampoco ha tenido que hacer paradas en la primera parte», alegó. Aun así, el Deportivo de La Coruña, serio candidato al ascenso a Primera División, le puso las cosas muy difíciles al Zaragoza. «Ha habido dos problemas. Uno, que no conseguíamos robar y había posesiones muy largas del Depor, aunque no han tenido muchas ocasiones», analizó Navarro. El otro problema fue una cuestión de creación por parte del Zaragoza: «Luego el balón no nos duraba nada», añadió.
Estos dos rompecabezas, generados por la influencia en el juego de un futbolista rival, trató de solventarlos David Navarro en el descanso. «Era difícil colocarlos de manera que tapáramos a Mario Soriano. Hemos cambiado el dibujo para que cada jugador estuviera cerca de las características que le llevan a un mejor rendimiento», valoró. Tras los ajustes, la mejoría fue notable en la reanudación. «Con balón hemos estado mejor en la segunda parte, nos hemos encontrado más cómodos», remarcó.
Todos estos automatismos que empieza a interiorizar la plantilla zaragocista ya habían aparecido en otros choques con el nuevo técnico en el banquillo. «Ha habido fases de otros partidos que los hemos hecho, pero nos faltaba la continuidad de hoy en la segunda parte», aseguró. No obstante, en el mejor momento para los blanquillos, llegó el tanto de la victoria para el Deportivo de La Coruña. «Nos meten el gol con poco tiempo para reaccionar. Nos hemos ido arriba con ganas», comentó.
Pese a ello, la reacción fue insuficiente para puntuar tras un gol del rival que el Real Zaragoza protestó por falta. «Creo que no es una jugada de VAR, porque no es un error flagrante. Es una jugada que si nos anulan un gol por esa acción nos hubiéramos quejado», afirmó. Además, también se aplicó el fuera de juego semiautomático para comprobar que el delantero estaba habilitado. «Según donde parábamos el frame, era o no».
Por último, el técnico no quiere fijarse ahora en rivales directos por la permanencia en Segunda División. «El resto de resultados nos da igual. Distraernos en si la salvación estará en 48 o 50, cuando estamos con 30 puntos…, las matemáticas son para el final de temporada», aseveró.










