Tres viviendas de una finca de la calle Gaspar Bennàsar, en Palma, han sido desalojadas después de que se detectara un grave riesgo de derrumbe. El inmueble ha sido apuntalado y los Bombers han acudido esta mañana a recoger los enseres más imprescincibles de los moradores, que no saben cuándo podrán volver a entrar en sus domicilios.
Según confirman fuentes de los Bombers de Palma, el mal estado del edificio se descubrió hace varios días, cuando una vecina vio una gran grieta en una de las vigas de su casa. Los moradores contrataron los servicios de un arquitecto, que examinó el inmueble, en el que hay tres viviendas, y confirmó que había una «patología estructural» que suponía un grave riesgo de derrumbe.
Los moradores de las tres viviendas tuvieron que abandonar de inmediato el inmueble, que ha sido apuntalado.
Hoy por la mañana se ha solicitado la intervención de un equipo de los Bombers de Palma para que entren en el edificio y recojan las pertenencias más imprescindibles de los vecinos, que ignoran cuándo podrán volver a sus casas.














