Más de un conductor ha tenido en las últimas horas taquicardia cuando se ha acercado hasta cualquier estación de servicio de Castellón y ha comprobado los precios del carburante en el panel luminoso. A primera hora de la mañana del martes, el litro del diésel se situaba en la provincia a una media de 1,781 euros , mientras que la sin plomo 95 costaba 1,683. Una locura. Y esto parece que solo el principio. En algunos surtidores de la provincia tanto el gasóleo como la gasolina rozan ya los 2 euros, en una escalada que parece no tener fin. «Es una vergüenza». «Nunca había visto una subida de precios tan rápida». «Enfadado no, cabreado»… son algunas de las frases que más se escuchan estos días.
El ataque de Estados Unidos e Israel a Irán el pasado 28 de febrero, que ha acabado extendiéndose a todo Oriente Medio, ha sumido en el caos al estrecho de Ormuz, por donde pasa una cuarta parte del comercio marítimo mundial de petróleo y alrededor de una quinta parte del consumo global de petróleo y productos petrolíferos. Con ese cuello de botella bajo tensión, las consecuencias no han tardado en aparecer. En apenas diez días, el precio del gasóleo ha aumentado en Castellón un 23% (de 1,449 euros el litro del 1 de marzo a 1,781 de ayer), y en el caso de la gasolina el alza ha sido del 12% (de los 1,504 euros a 1,683).
Los precios están que arden y llenar un depósito medio de 55 litros de diésel cuesta ya en Castellón casi 100 euros, en concreto, 97,9 euros, mientras que hace diez días el coste era de 79,6 euros. «En poco más de una semana la broma te sale por casi veinte euros más. Los que dependemos del coche para ir a trabajar nos vamos a arruinar», se lamenta Luis, un repartidor autónomo de Castellón para quien el combustible supone una parte importante de sus gastos mensuales.
Un automóvil reposta en una estación de servicio de Castellón, este martes. / Toni Losas
Para profesionales como Luis la subida del combustible supondrá un agujero, y no pequeño, y en el conjunto de la provincia la factura será mayúscula. Castellón, y según datos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), consume cada mes una media de 22.601 toneladas de gasóleo A y otras 8.005 de gasolina 95. Traducido a litros y comparando los precios de ahora con los de hace diez días, el resultado es un sobrecoste mensual de casi 11 millones de euros: 8,9 millones corresponderán a las ventas de diésel y otros dos millones a las de gasolina. Y todo eso sin tener en cuenta que los costes pueden seguir subiendo en los próximos días y sin añadir los consumos de gasóleo bonificado, que utilizan tanto los profesionales de la agricultura como los de la pesca.
Rebaja del IVA
Los precios disparados del combustible no han pasado desapercibidos para las organizaciones de consumidores y colectivos profesionales como los autónomos o los transportistas. La OCU ya ha reclamado al Gobierno una rebaja del IVA de los carburantes y la energía y asegura que, tras realizar un estudio de mercado, las estaciones low cost, aunque siguen siendo más baratas, han sido las que más han subido el precio de sus carburantes, con incrementos superiores a la media.
También alerta de que la tendencia alcista puede continuar, especialmente si se mantiene la volatilidad internacional. «Hoy por hoy existe un riesgo claro de que la subida de los carburantes desencadene a su vez tensiones sobre el precio de la electricidad, el transporte, la agricultura, la ganadería y, por extensión, al precio final de alimentos y los servicios básicos», dice.
Los autónomos también están en jaque. La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (Upta) estima en 288 euros el extra mensual que deberán desembolsar los profesionales por cuenta propia que dependen de su vehículo (panaderos, fontaneros, electricistas o repartidores) y advierte de que esta situación tendrá un efecto directo en el incremento de los costes de producción de miles de pequeños negocios.
Los transportistas también han puesto el grito en el cielo. La federación Fenadismer habla de un sobrecoste superior a los 100 millones de euros para los 100.000 camioneros que operan en España y anuncia una reunión hoy con el fin de coordinar una respuesta ante «una realidad insostenible».
Casi 2 euros el litro en 32 estaciones de servicio
La escalada de los precios del combustible parece no tener fin y en una treintena de gasolineras de la provincia el precio del diésel ya supera los 1,9 euros el litro, según los datos publicados ayer por el Ministerio para la Transición Ecológica, por lo que parece cuestión de días que el carburante más utilizado en la provincia alcance la barrera de los dos euros en algunas estaciones de servicio de Castellón. El alza de la gasolina evoluciona más lento, aunque en muchos surtidores supera los 1,7 euros.















