El Ministerio de Salud de Irán ha dado este domingo el balance oficial de muertos tras los ataques conjuntos de EEUU e Israel: al menos 1.200 muertos y más de 10.000 heridos, en una valoración en línea con las estimaciones presentadas esta semana por organizaciones locales e internacionales. De los fallecidos, 198 eran mujeres, la inmensa mayoría las niñas de la escuela bombardeada en Minab, un ataque que Teherán atribuye a Washington, cuyo secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha reconocido como un incidente todavía bajo investigación, a pesar de que Donald Trump lo achacó al culpa al Ejército iraní por un lanzamiento fallido. Entre los heridos hay 1.044 mujeres, 584 menores de 18 años y 54 menores de cinco años.
La Media Luna Roja Iraní (MLRI) afirma, por su parte, que al menos 9.669 viviendas civiles han sido destruidas en ataques estadounidenses e israelíes contra Irán. Las estadísticas proporcionadas por la ONG humanitaria incluyen 7.943 viviendas y 1.617 estructuras comerciales. Las estimaciones del Gobierno iraní se corresponden con la presentada a mediados de esta semana por la Fundación de Mártires y Veteranos de Irán, que recalcaba en un breve comunicado que «el número de mártires enterrados hasta ahora asciende a 1.230«, sin pronunciarse sobre el número de heridos a causa de esta campaña de bombardeos, según ha recogido la agencia iraní de noticias Tasnim. Entre los muertos por la ofensiva de Estados Unidos e Israel figuran el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, y varios ministros y altos cargos del Ejército de Irán, que ha respondido lanzando misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses en países de Oriente Próximo. Aproximadamente una decena de personas han muerto en los contraataques israelíes contra los países vecinos de la región.
El Ministerio de Salud israelí, por su parte, ha confirmado este domingo también que 1.929 personas han sido hospitalizadas, incluidas 157 en las últimas 24 horas, desde el inicio de la guerra con Irán. Nueve personas se encontraban en estado grave, mientras que 42 presentaban heridas moderadas y 70 heridas leves.
Recrudecer los ataques en respuesta
A vista de esta situación, la Guardia Revolucionaria de Irán ha avisado de que intensificará, desde las próximas horas, sus ataques contra EEUU e Israel tras denunciar un «aumento de la barbarie» provocada por los bombardeos de ambos países contra la república islámica.
En comentarios a la agencia semioficial iraní Fars, un alto cargo de la Guardia bajo condición de anonimato avanza que los ataques con misiles se duplicarán en las próximas horas, acompañados de otro incremento adicional de lanzamientos de drones explosivos. «Para contrarrestar la brutalidad de Trump y la Casa Blanca, la Guardia Revolucionaria aumentará el volumen de sus operaciones con drones en un 20 por ciento. El uso de misiles superpesados y estratégicos también se duplicará y aumentará en un 100%», ha anunciado el responsable, que también fundamenta esta decisión para «garantizar la disuasión y una respuesta aplastante a cualquier aventura militar contra los intereses y los ciudadanos del país».
Pocas horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pronosticara a primera hora del sábado una posible expansión de los bombardeos contra Irán, aviones de combate norteamericanos e iraníes han dedicado esta madrugada a concentrar sus ataques en puntos vitales de la infraestructura iraní como son sus depósitos de combustible y sus plantas desalinizadoras, claves para el suministro de energía y agua potable a decenas de poblaciones. En su último balance, la Guardia Revolucionaria de Irán ha confirmado ataques en Israel contra una refinería de Haifa, contra la ciudad de Tel Aviv, así como centros y bases estadounidenses en Kuwait.
Ataques contra el aeropuerto más importante de Teherán y contra una planta de agua potable
En la madrugada del sábado al domingo, Israel y Estados Unidos han continuado con su ofensiva sobre Irán con ataques en el principal aeropuerto de Teherán y sobre importantes plantas desalinizadoras en la isla iraní de Qeshm, en unos nuevos movimientos que el Gobierno iraní ha denunciado como crímenes contra la población civil y que han sido el detonante para que la Guardia Revolucionaria haga el citado anuncio de incremento de la ofensiva.
La tensión continúa escalando después de que las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) hayan reconocido que sus aviones han atacado el aeropuerto de Mehrabad y destruido al menos 16 aviones pertenecientes a la unidad de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria. Israel denuncia que el aeropuerto servía como «centro neurálgico para el armamento y la financiación de las fuerzas terroristas del régimen en Oriente Próximo«, en referencia particular a las milicias libanesas de Hezbolá. «El ataque a la infraestructura militar del aeropuerto interrumpe la capacidad de armar no solo al régimen, sino también a las fuerzas terroristas en la región», valora el ente sionista tras el ataque.
Por otro lado, el golpe sobre las plantas desalinizadoras ha sido confirmado por el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, quien ha señalado a Estados Unidos como ejecutor de la operación y denunciado que el bombardeo ha dejado sin acceso a agua potable a más de treinta poblaciones del sur de Irán, en particular las más próximas a la costa del estrecho de Ormuz. Teherán señala este ataque como crítico y como un crimen contra la población civil. «Estados Unidos ha cometido un crimen flagrante y desesperado al atacar una planta desalinizadora en la isla de Qeshm. El ataque ha interrumpido el suministro de agua en 30 poblaciones», ha condenado Araqchi antes de asegurar que «atacar la infraestructura crítica de Irán es un acto muy peligroso que tendrá graves consecuencias», ya avisadas.
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