«Lleva poco cosas con nosotros y hay cosas que todavía tiene que entender un poco mejor. Creo que ha habido ratos donde ha estado impreciso, pero también ha sacado buenos centros. Esperamos más de él. Tiene que dar un mejor nivel«. Palabras de Eder Sarabia el pasado domingo, tras el empate frente al Espanyol, en referencia al rendimiento de Tete Morente en su tercera titularidad consecutiva. El gaditano, acompañado por la apuesta de Buba Sangaré, volvió al Elche el pasado 2 de febrero con una misión muy definida: hacer olvidar la dolorosa marcha de Álvaro Núñez. Un mes después de aquel arriesgado cambio de cromos, la sombra del ahora jugador del Celta sigue siendo demasiado alargada.
De hecho, desde la lesión de Núñez en Mestalla el pasado 10 de enero, el carril derecho franjiverde se ha convertido en uno de los grandes quebraderos de cabeza para Sarabia. Hasta cuatro futbolistas ha probado el técnico en la posición. El propio Tete, en las tres últimas jornadas. Buba, de manera puntual en San Mamés, durante los últimos 15 minutos. También han ejercido como tal Josan, principalmente antes de la lesión que le tuvo más de un mes al margen, e incluso Adrià Pedrosa, de manera puntual y en actuaciones poco finas, a pierna cambiada. Hasta el momento, ninguno de ello se acerca a la incidencia, regularidad y al notable rendimiento que acostumbraba a ofrecer Álvaro Núñez.
Ante la falta de una alternativa consolidada en la posición, por quien más ha apostado Eder Sarabia es por Tete Morente. Titular frente a Osasuna, en San Mamés y contra el Espanyol. Hasta el momento, el bagaje del carrilero llegado desde Italia está siendo pobre. Sin balón, la exigencia física y táctica que requiere la posición está siendo un limitante. De hecho, en el gol de Carlos Romero, Tete le persigue durante 40 metros por detrás, tratando de no derribarle… cuando una falta era exactamente lo que requería la acción. El lateral del Espanyol siguió avanzando hasta llegar al balcón del área, sin oposición, y la puso en la escuadra para el 1-2.
Tete Morente dialoga con el árbitro del Elche-Espanyol, Galech Apezteguía. / Matías Segarra
Además, pese a que el pasado domingo sí que tuvo algo más de incidencia, a Morente también le está faltando frescura en fase ofensiva. Su potencia física y su capacidad para repetir esfuerzos son dos de los grandes argumentos que hace un año y medio le llevaron a abandonar la Segunda División para fichar por la Primera italiana, con el Lecce. En los tres partidos desde su vuelta, en contadas ocasiones ha tenido la confianza para encarar y sacar un centro con peligro al área, habitualmente poblada por dos puntas.
Buba y el inconveniente de su juventud
Junto a Tete llegó Buba. Con el joven ilicitano, de 18 años, todo aquel que le ha visto competir con regularidad está de acuerdo: es un gran proyecto de futbolista que llega a un contexto en el que puede explotar su potencial. Al menos así era a su llegada hace un mes, cuando la amenaza real del descenso —y con ello la tensión competitiva— era bastante inferior a la que tiene el Elche a día de hoy.

Buba Sangaré, durante un rondo en un entrenamiento del Elche. / Áxel Álvarez
Debutar en Segunda con 15 años no está al alcance de cualquiera. Y que la Roma pague por 1,5 millones de euros para ficharte cuando todavía eres un juvenil, tampoco. Sangare ya demostró en San Mamés desparpajo y que aportará hasta final de temporada. La incógnita en su caso reside en el cuánto, de qué manera y en los contextos en los que su madurez futbolística —y el bache que atraviesa el Elche— le permitirán ser una solución real para el costado diestro.
La alternativa de Josan
En el corto plazo, la opción que gana peso para competir por el carril con Tete es Josan. Después de cinco semanas en el dique seco, el de Crevillente reapareció frente al Espanyol. Jugó media hora y cumplió con nota. En un contexto favorable, con el equipo en campo del Espanyol buscando el gol, colgó varios centros interesantes desde el costado diestro, entre ellos el córner que impactó en el brazo de Carlos Romero, en el penalti convertido por Mir.
En el caso del «17» del Elche, su limitante viene en el aspecto físico. «Vuelve de lesión y tiene que ponerse un poco mejor para que ese rato que sabemos que nos puede dar, se pueda prolongar durante más tiempo», dijo Sarabia sobre el estado del futbolista. Con ello, el Elche queda obligado a confiar en que «se ponga mejor» Josan, en el prematuro paso adelante de Buba… o en una mejora sustancial en las prestaciones de Tete. La que sea de las tres. Pero que alguna de las opciones de un paso adelante y aporte una solución que, camino de dos meses desde que se lesionó Álvaro, todavía no ha llegado.
Suscríbete para seguir leyendo













