El empresario grancanario Francisco ‘Paco’ Santana, natural de Arbejales, celebró recientemente su cumpleaños en el restaurante El Churrasco, donde estuvo acompañado por alrededor de 100 amigos y allegados. La cita reunió a numerosas personas de su entorno personal y profesional en una velada marcada por el afecto hacia una figura muy conocida en el ámbito empresarial canario. Entre los asistentes más cercanos estuvieron Teresa, su esposa; Lucía, su nieta; Paola, su hija pequeña; y Cristina, su hija mayor. Santana, que mantiene un fuerte vínculo con sus raíces en Arbejales, compartió con los asistentes una jornada especial en la que no faltaron las felicitaciones y el reconocimiento a una trayectoria construida a base de esfuerzo y constancia.
Más allá de la celebración, Paco Santana destaca por una carrera poco común. Desde sus comienzos con apenas 14 años en Finanzauto, distribuidor de Caterpillar, fue escalando responsabilidades hasta convertirse en empresario internacional. Tras detectar nuevas oportunidades fuera de Canarias, dio el salto a Mauritania, donde logró abrirse camino como proveedor de grandes multinacionales mineras. Allí participó en proyectos ligados a explotaciones de oro y al suministro de maquinaria pesada para compañías de primer nivel. En una de sus reflexiones más recordadas, resume la clave de su éxito en el trato humano: aseguró que una de sus mayores fortalezas ha sido ser una persona cercana y afable, algo que le abrió puertas en un sector especialmente competitivo.






