El alcalde de Alicante, Luis Barcala, confirma que la escuela infantil Siete Enanitos permanecerá definitivamente en su ubicación provisional, en el antiguo colegio Antonio Ramos Carratalá de El Pla. A su vez, el dirigente popular cuestiona que exista «rechazo vecinal» al emplazamiento (en el patio interior de varios bloques de viviendas) y recuerda que la Justicia ya dio la razón al gobierno local: «Lo que hay es un recurso de un vecino que lo ganó el Ayuntamiento».
El centro educativo lleva sin instalaciones propias desde mediados de 2023. En ese momento, el Ayuntamiento se vio obligado a clausurar el anterior edificio por peligro de derrumbe tras la aparición de grietas de gravedad considerable en varios espacios del inmueble. La decisión, según señaló entonces el propio Barcala, era «lo más razonable». De forma temporal, mientras se impulsaba la construcción de un nuevo centro, el ejecutivo local apostó por trasladar la escuela al barrio de El Pla.
El centro educativo lleva sin instalaciones propias desde mediados de 2023, cuando el Ayuntamiento se vio obligado a clausurar el anterior edificio por peligro de derrumbe
Este cambio puso en pie de guerra a los vecinos, debido a que Siete Enanitos se ubica en el patio interior de varios bloques residenciales y comparte entrada con el área de viviendas, lo que afirman que genera problemas de seguridad. Los residentes llegaron a contratar una auditoría privada para evaluar los niveles de ruido del centro educativo, concluyendo los técnicos a cargo del peritaje que se infringe la normativa municipal, sobrepasando el máximo de decibelios. Finalmente, las aulas temporales se abrieron a finales de 2024, con el curso ya empezado, y permanecerán allí de forma definitiva, según ha anunciado el ejecutivo local del PP.
Futuro de la parcela
Cuando se acordó la clausura del viejo centro, el entonces bipartito del PP y Ciudadanos concluyó que la mejor forma de resolver el problema era demoliendo el edificio y construyendo uno nuevo desde cero. «La opción más real es tirar la escuela que hay y hacer una nueva, más amplia, más moderna, más grande y con los elementos de última generación», indicó el regidor en ese momento.
«Lo importante no es qué pasa con un edificio que está desocupado, sino cómo se da respuesta a las necesidades que tienen esos niños»
Por ahora, solo se ha llevado a cabo el derribo de las antiguas instalaciones, pero nada se sabe de la nueva escuela que fue anunciada cuando se ordenó la clausura de la antigua Siete Enanitos. Ahora, el dirigente popular celebra que el centro vaya a permanecer en su actual emplazamiento y deja en el aire el futuro de la parcela municipal donde se ubicaban las anteriores aulas. «Lo importante no es qué pasa con un edificio que está desocupado, sino cómo se da respuesta a las necesidades que tienen esos niños y sus padres. Para nosotros la máxima prioridad es que tengan garantizado ese servicio que desde el Ayuntamiento se les tiene que dar», ha manifestado Barcala.
Respecto al rechazo vecinal de la ubicación, el alcalde ha restado importancia al conflicto, asegurando que se trata de un único residente descontento: «Cuando se habla de vecinos se hace con una alegría tremenda. Hay un recurso de un vecino que, por cierto, lo ha ganado el Ayuntamiento. Se dice ‘los vecinos’ y parece otra cosa, pero es un vecino que no está de acuerdo».
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