Dice la naviega Luján Martínez Suárez que hay investigaciones que nacen en los archivos y otras que nacen en el corazón. La de ella, tras tres años de intensa búsqueda, pertenece a ambas categorías. Su libro «Tras las huellas de Campoamor en Alicante» es mucho más que un trabajo histórico: «Es la culminación de un sueño familiar y un puente emocional» entre el Occidente asturiano y el Levante español.
La obra está editada por la Cátedra Arzobispo Loaces de Orihuela, financiada por la familia Junceda-Cosmen y coordinada por Gregorio Canales Martínez, doctor por la Universidad de Alicante en el departamento de Geografía Humana.
El origen del libro parece tejido por la casualidad, o quizás por el destino. Luján Martínez, miembro de una conocida familia naviega, profesora del colegio Santo Domingo de Navia y con 59 años, encontró en el Archivo Histórico de su padre, Jesús Martínez Fernández (1924-1994), una correspondencia fechada en 1976 con el abogado oriolano Antonio García-Molina Martínez.
En aquellas cartas ya se hablaba de «iniciar una hermandad espiritual entre dos lugares tan lejanos en la geografía patria y tan unidos en el afecto y en la obra poética de D. Ramón de Campoamor».
Una tarea sin culminar de Jesús Martínez
Fue uno de los pocos proyectos que su padre no pudo culminar, precisamente por la distancia entre Asturias y Alicante. Décadas después, la tecnología ha permitido a su hija hacer realidad aquel sueño pendiente. La autora reconoce que le llena de satisfacción cumplir ese deseo y cerrar un círculo que permanecía abierto desde hace casi medio siglo.
La figura central de la obra es Ramón de Campoamor, uno de los escritores más destacados del siglo XIX español, pero también un hombre con una intensa vida política. Con tan solo 31 años desempeñó el cargo de gobernador civil de Alicante entre 1848 y 1851.
Durante ese periodo impulsó importantes mejoras en la provincia: la lucha contra el cólera, la presidencia de la Junta Provincial de Beneficencia, mejoras en caminos y viviendas y el impulso de la red viaria Madrid-Alicante. En el ámbito educativo defendió la instrucción obligatoria, y sus fábulas fueron recomendadas por la Dirección General de Estudios como libro de lectura. Muchos todavía las recuerdan en la entrañable Enciclopedia Álvarez.
La Dehesa de Campoamor
Uno de los capítulos más evocadores del libro se detiene en la actual Dehesa de Campoamor, en la Costa Blanca. Esta población de Orihuela Cosa debe su nombre al poeta, aunque la historia es más compleja. La finca fue propiedad de su esposa, Guillermina O’Gorman, con quien se casó el 10 de marzo de 1849 en la ermita de la Finca Abril, en San Juan de Alicante.
El acta matrimonial se conserva en el Archivo Parroquial de la Concatedral de San Nicolás. Campoamor nunca la llamó Dehesa de San Ginés, nombre original del conjunto, sino Dehesa de Matamoros, por una cañada cercana. Fueron los vecinos y trabajadores quienes popularizaron la denominación de Dehesa de Campoamor.
Huella viva
Hoy su huella permanece viva en el Puerto Dehesa de Campoamor, el Club Náutico Campoamor, con 351 amarres distribuidos en cuatro pantalanes, detalla la autora del libro, la playa Campoamor o el Real Club de Golf Campoamor.
Todas las fotografías actuales que acompañan la obra son de la propia autora, aportando una mirada cercana y personal al recorrido histórico.
Para Luján Martínez, úlitma de los ochos hijos de Jesús Martínez, lo más valioso del proceso no ha sido solo la investigación documental. «Para mí, lo más importante de este trabajo es la entrañable y sincera amistad que entablé con Gregorio, sin cuya ayuda y contactos nada hubiera sido posible», señala, poniendo el acento en el lado humano de esta aventura intelectual.
El libro se presenta en Navia el próximo 28 de febrero a las 12:00 horas en el Casino de Navia. La autora espera que la obra tenga una cálida acogida en su villa natal, donde comenzó, tal vez sin saberlo, esta historia que une dos mares, el Cantábrico y el Mediterráneo a través de la figura de Campoamor y del empeño de una hija por cumplir el sueño de su padre.
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