La Liga Ibérica de Senderismo hará parada este 2026 en el concejo de Cudillero, en las localidades de Valdés Cadavedo (31 de mayo) y Barcia (13 de diciembre) y en Navia (14 de junio). El calendario local de Cudillero, uno de los concejos más volcados en la promoción, incluirá dos citas: el 14 de agosto en Valdredo y el 22 de noviembre en San Martín de Luiña, ambas organizadas por el Club Deportivo Peña La Chiruca de Cudillero.
Se trata de un estreno «con vocación de continuidad», según el portavoz cudillerense, Víctor Valdredo. Desde la organización se subraya que el evento puede convertirse en un «revulsivo» para el concejo si logra consolidarse en los próximos años, tanto por la afluencia de participantes como por el impacto en la promoción del territorio.
Para que la iniciativa gane músculo, el club hace un llamamiento público: «Se necesitan voluntarios y patrocinadores que respalden las dos jornadas previstas».
Diulgar rutas y facilitar el senderismo
La Liga Ibérica de Senderismo (LIS) informa el club de Cudillero, es una alianza impulsada por las federaciones autonómicas de montaña junto a la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada, la Federação de Campismo e Montanhismo de Portugal y la Federació Andorrana de Muntanyisme. Su objetivo pasa «por reforzar la divulgación de rutas y facilitar la práctica del senderismo entre personas y clubes de los tres países donde esta disciplina cuenta con un amplio seguimiento», según su página web.
El desarrollo de la competición se rige por el Reglamento de la Liga Ibérica de Senderismo, aprobado por la Comisión Delegada de la FEDME el 2 de diciembre de 2023 y por los organismos homólogos de Portugal y Andorra.
Más allá del componente deportivo, la LIS se presenta como «una puerta de entrada al territorio». Las actividades, organizadas por clubes de montaña e instituciones a lo largo de todo el año, «permiten a los participantes recorrer paisajes diversos, acercarse al patrimonio histórico-artístico, interpretar el medio natural y la geomorfología y, de paso, descubrir el amplio acervo etnográfico y gastronómico del mundo rural».
Ahora, el reto de al menos el club de Cudillero es que la iniciativa «encuentre el respaldo necesario para quedarse».















