Este martes LaLiga ha dado a conocer las denuncias remitidas a la RFEF de la última jornada y donde recoge los incidentes acontecidos en el Ciutat de València a la conclusión del derbi, como consecuencia de la reacción del valencianista Cömert al coger el banderín de córner.
Textualmente dice: «8 minutos después de la finalización del partido, aficionados locales ubicados en las cercanías de la zona de grada visitante, esto es, el córner entre Gol Alboraya y Grada Lateral, lanzaron varias botellas de agua hacia dicha zona, obligando a la intervención de Policía Nacional».
Además añade que «unos 10 minutos después de la finalización del partido, aficionados locales ubicados en las cercanías del túnel de vestuarios, en Tribuna, lanzaron botellas con tapón en el instante que los jugadores del club visitante accedían a los vestuarios, llegando a impactar una de estas en un jugador del club visitante».
Lo normal es que el Comité de Disciplina abra un expediente extraordinario, dado que se trata de una denuncia externa y fuera del propio acta, y nombra a un juez instructor. Será este juez quien tendrá que recabar toda la información de las partes antes de elevar una propuesta al propio Comité.
Propuesta que puede incluso no alimentar motivos para sancionar. A tenor de las imágenes, el club levantino podría exponerse a una multa económica que podría ser hasta 602 euros si lo consideran leve y hasta 6.000 en caso de ser grave. Llevando incluso el apercibimiento de cierre.
Y habrá que ver también si hay sanción para el propio Cömert. El Código Disciplinario considera como graves las provocaciones al público con una sanción mínima de cuatro encuentros. Si las evalúa como leves, la sanción va de uno a tres encuentros.










