Con una visión avanzada a su tiempo, Bioparc instauró en Valencia una nueva forma de acercarse a la naturaleza salvaje con el objetivo de preservarla. La propuesta partía de una premisa clara: contribuir a evitar la extinción de especies amenazadas y promover un cambio de actitud en la sociedad hacia la protección del medioambiente. Todo ello a través de un modelo de ocio “con causa” que hoy se ha consolidado como referente internacional, situando a Bioparc entre los mejores parques de conservación del mundo. Dieciocho años después de su apertura, el parque atraviesa uno de sus momentos más destacados.
El compromiso con la sociedad y con el futuro del planeta forma parte del ADN de Bioparc y se refleja especialmente en sus celebraciones. Con motivo de su aniversario, el parque lanza una promoción disponible durante todo el mes de febrero y que se prolongará hasta el domingo 1 de marzo. Pensada para ofrecer opciones “para todos los gustos”, la propuesta es doble: una entrada de un día por 23€ + 1€ (compra exclusivamente online y al menos el día anterior a la visita) o el pase B! anual por 53€ + 1€, disponible tanto en la web como en la taquilla del parque.
Promoción “con causa”
Esta iniciativa solidaria está vinculada a la preservación del murciélago, una de las especies más representativas de la Comunitat Valenciana. Cada euro adicional recaudado con las entradas y pases B! se destinará, a través de la Fundación Bioparc, a la recuperación de las distintas especies de murciélagos del territorio valenciano, actualmente en riesgo de desaparecer. El objetivo es favorecer la creación de entornos seguros que permitan su regreso y supervivencia.
Si durante estos 18 años descubrir Bioparc ha sido una experiencia única para millones de personas, 2026 arranca de forma especialmente significativa. Entre los hitos más recientes en la conservación de la biodiversidad destaca el nacimiento del primer rinoceronte del parque, ya visible para el público, que se suma a las crías de chimpancé y elefante nacidas en los últimos meses.
Estas nuevas “vidas” representan una esperanza real para especies en grave peligro de extinción y son fruto de la participación activa de Bioparc en programas internacionales de conservación. Iniciativas científicas que trabajan con poblaciones de reserva bajo cuidado humano para garantizar la supervivencia futura de estos animales.
Todo el equipo de Bioparc pone en valor este trabajo, orientado a asegurar el máximo bienestar animal y a ofrecer una experiencia educativa y emocional a los visitantes, reforzando el respeto y el compromiso con la naturaleza que tenemos la responsabilidad de proteger.
Cocodrilos del Nilo en los humedales africanos de Bioparc Valencia. / Bioparc
Actividades educativas por el Día Mundial de los Humedales
Con motivo del Día Mundial de los Humedales, impulsado por la ONU cada 2 de febrero y que en 2026 se celebra bajo el lema “Los humedales y los conocimientos tradicionales: celebrar el patrimonio cultural”, Bioparc Valencia organiza este sábado 7 de febrero actividades educativas dirigidas tanto a escolares como al público general. Las propuestas acercan la realidad de los humedales africanos, su biodiversidad y los saberes tradicionales vinculados a estos ecosistemas, con el objetivo de sensibilizar sobre su valor ecológico y cultural.
Valencia es la única “Ciudad humedal” acreditada en España con el reconocimiento otorgado por Ramsar, el tratado intergubernamental para la conservación de los humedales al que se han adherido la mayoría de los Estados miembros de la ONU. En este contexto, la Albufera se erige como un enclave clave para la biodiversidad y un ejemplo del uso racional de estos espacios para generar beneficios socioeconómicos sostenibles.

Hipopótamo y peces cíclidos en los humedales africanos de Bioparc Valencia. / Bioparc
Desde Bioparc se subraya la importancia de la educación ambiental para dar a conocer y proteger estas joyas naturales. El Día Mundial de los Humedales recuerda que conservar estos espacios implica preservar no solo la biodiversidad, sino también el patrimonio cultural y los conocimientos tradicionales que han permitido convivir en equilibrio con la naturaleza. Cuidar los humedales es, en definitiva, cuidar el futuro común.












